Canal miniposts

versvs: Miguel Almeida ha recuperado su blog y nos cuenta que los pasaportes rfid portugueses también han sido crackeados, como era de esperar. Además nos descubre RFIDIOt, una utilidad licenciada bajo GPL (soft libre) para interactuar con chips RFID. (0 comentarios)
David de Ugarte: Facebook presenta su plan para dominar Internet. El mismo planteamiento actualiza los viejos errores de las puntocom y condena a la empresa a una batalla perdida de antemano. Facebook, espiral en caída, en la Bitácora de las Indias. (0 comentarios)
David de Ugarte: No lo habían hecho ni tras la compra de un 20% de tuenti. Y es cierto que se les veía con ganas. Pero el que desde ayer El país regale un 30% de su portada a twitter sinceramente no tiene explicación. Ni por la importancia real de twitter ni por la relevancia del tema: de hecho, practicamente todos los twits que aparecían en el momento de la captura no eran de usuarios de twitter desde Honduras, sino brasileños. (0 comentarios)

Tom y la “recensión”

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 9:24 am el Martes, Junio 30, 2009

Como todos los lunes Tom Burns nos deleitaba ayer con su opinión conservadora desde las páginas de Expansión. Que el arte no cambie de dirección y precisamente en la dirección que él quiere le decepciona y, es más, le molesta. Su último párrafo es esclarecedor:

En esa fecha para historia que fue el 15 de septiembre 2008, cuando sucumbió Lehman Brothers, se vendió por una millonada en Londres mucho arte conceptual del británico Damian Hirst, especialista en vender tiburones flotando en formol.
Escribí de ello en estas páginas pensando que era el último grito de la hoguera de las vanidades. Y me equivoqué. Uno quisiera pensar que se está volviendo hacia los fundamentos: a la sensatez y la austeridad en la vida privada y profesional, y a la belleza, la verdad y un contenido moral en el la creatividad; a la autenticidad en las relaciones personales y al arte que siga diciendo algo a quienes lo contemplen en el futuro….. No sorprende que sigamos perdidos en la “recensión”

Otra vez topamos con la explicación de la recesión basada en la pérdida de valores morales o estéticos o simplemente en el olvido de la “decencia” que diría un inglés como Tom.

El pequeño error tipográfico de su columna es como un lapsus. Sin esos valores seguimos perdidos, no en la recesión, sino en la “recensión”.En la recensión del mismo libro que sirve como manual del conservadurismo que aborrece lo nuevo especialmente si se trata de arte.

Un blog inquietante

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 11:17 am el Lunes, Junio 29, 2009

Tratando de encontrar referencias de la obra escrita de Enrique Ojembarrena, las encuentro aquí, pero de paso topo con este blog de este profesor de física la Universidad de Castilla la Mancha que, además de especialista en redes y complejidad, se declara un interesado autodidacta en materia de las guerras de la cuarta generación y en el peligro de la islamización del mundo.

En su búsqueda de la clave de lo que pasa en el mundo, cree encontrar un contubernio (taurino)- nazi-abertzale-masónico-socialista en el que una figura clave sería Enrique.

Aduce testimonios derivados de los recuerdos de Jon Juaristi en la época en la que Enrique organizó un simposio en honor del Doctor Honoris Causa de la UPV/EHU, Ernest Jünger a los que añade los resultados de sus pesquisas. Y en una esquina de todo ese cuadro, ¡oh sorpresa!, me encuentro yo ( guru de gurus según alguien) que en pocos pasos estaría cerca de la terrible (según él) figura del escocés Ian Dallas.

Claro que la información sobre mí proviene justamente de un post del 2006 un poco anterior al post que estoy comentando. Soy yo mismo por lo tanto el que se coloca cerca de los que quieren destruir a España a pesar de la voluntad de verdad de personas como Juaristi.

No me reconozco en las pocas líneas que me dedica excepto en el hecho de que espero seguir siendo un buen amigo de Enrique y soy, desde luego, un admirador de su genio.

Para terminar déjenme decirles que no conozco los argumentos de Enrique para clasificar a Goethe como escritor musulmán, pero yo no tengo ninguna duda de que este autor era vasco, lo mismo que Napoleón ( el de Chateaubrian). Es broma -añado- pues un comentario así me puede llevar a estar en el punto de mira del autor de este post tan divertido si no fuera un pelín inquietante.

Profesor , maestro, testigo

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 11:34 am el Domingo, Junio 28, 2009

El viernes, después de mi sesión de masaje y todavía aturdido por exceso de relajamiento, encendí la tele y topé con un Cara a Cara de Antonio San José con Enrique Rojas de entrevistado con ocasión de su nuevo libro sobre la amistad. En ese preciso momento estaba disertando, no sé a cuento de qué, sobre la necesaria distinción de tres conceptos: profesor, maestro y testigo.

Los explicó con sencillez; pero su voz cadenciosa tuvo la virtud de evocar en mí parelelismos con algunas categorías de Foucault.El profesor practica una disciplina en el sentido de Foucault y contribuye al dispositivo de control del discurso. El segundo, maestro, es como un autor que cumple con su función controladorra de reducir el ámbito de lo público quedanádose los derechos de autor con la excusa de que no se limita a repetir, sino que crea algo inédito que dirige el paso de los díscípulos. El testigo de Rojas sería el que explora el “pensamiento del afuera” traspasando la frontera de lo inteligible y nos ilustra con su mera presencia sobre los peligros de querer ser dioses.

Seguro que esta tríada no es del gusto de Rojas; pero a mí me sigue ilustrando y es que las tríadas las tríadas dan mucho de sí. El gran sociólogo, cuyo nombre he olvidado escribió un libro, traducido en Alianza hace más de treinta años, en el que parecía querer decir que la tríada es como una base en sentido matemático para cualquier otra figura que pueda aparecer en sociología.

Quizá por la Trinidad pero parece que eso de la tríada tiene algo de universal. Recuerdo cómo yo mismo escribí una columna sobre Moisés y Aaron que se titulaba algo así como Lider, autor, maestro y que está recogido en Economía en Porciones.

Y ahora me estiro hasta relacionar las tríadas con la palabra. El profeor dicta sin vacilación, el maestro murmura sus pensamientos tentativos y el testigo permanece en silencio hasta que tiene algo que decir.

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