Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

¿Viene el proteccionismo? No tendría porqué

Caben anuncios y acciones por parte de los dos jugadores que sean dobles y condicionadas del tipo: «Anuncio que no cerraré la frontera y no la cierro siempre que mi oponente anuncie que no la cerrará o la cierro si el otro la cierra»

Leyendo sobre las ideas de Trump, y pensando en los países orientales de la UE, puede parece que nos encontramos en una situación en la que, como allí a mediados del 2009, el proteccionismo es una tentación posible contrariamente a lo que aprendemos en cursos normales de Economía. Algo fue lo que ocurrió cuando Andreu Mas-Colell escribió el 27 de febrero del 2009 en El País un artículo al que contestó el hoy famoso (por su colaboración con Viçens Naovarro en la redacción del programa económico de Podemos) Juan Torres con los conocidos argumentos academicistas en favor del libre comercio y sin mención ninguna a la teoría de juegos.

En aquella época yo me atreví a llevar un poco la contraria a Andreu en el blog el 6 de marzo del 2009; pero de una manera un poco más sofisticada que se publicó en este blog. Creo que merece la pena reproducirlo ahora a fin de pensar en la situación actual usando la teoría de juegos un poco más allá que el dilema del prisionero tal como hacía entonces y que redundaba inmediatamente en la conveniencia de no competir sino ponerse de acuerdo. Esta recomendación en cualquier caso parece en principio muy adecuada, pero es posible que haya situaciones en que ese acuerdo no sea de esperar. Lo reproduzco eliminando algunas partes que no me parecen relevantes de momento y cambiando un poco el texto resultante para que sea legible

Ante los argumentos proteccionistas que comienzan a oirse por doquier merece la pena leer con atención el artículo de opinión de Andreu Mas-Colell en El País del viernes 27. Su inteligencia y formación le llevan a explicar las ventajas del libre comercio internacional sobre el proteccionismo indicando que abrirse al comercio puede ser bueno, incluso si se hace de manera unilateral, siempre que admitamos como criterio, no que todo el mundo gane, sino que los que ganan pudieran compensar a los que pierden como para que acepten la apertura.

La exposición de Mas-Colell tiene como ingrediente adicional que presenta el argumento en el formato de la teoría de juegos mostrando cómo la apertura del comercio redunda en un equilibrio que es óptimo paretiano cuando las ganacias de cada país son las que corresponden a unos tiempos que podríamos llamar normales.Sin embargo, cuando los tiempos no son normales, sino que corresponden a una situación de crisis de demanda efectiva, hay externalidades obvias entre paises puesto que cada jugador (país) puede aprovecharse gratis del incrementado gasto público en el otro país. En este caso el juego de la apertura al comercio (o del proteccionismo) puede conformar un dilema del prisionero en el que, efectivamente, sea estrategia dominate para cada país cerrar sus fronteras.

Visto así podemos acudir a formas de solución un poco más específicas que la recomendadción de ponerse de acuerdo. Primero será más fácil ponerse de acuerdo si el conocimiento de las características del juego no son conocimiento común, sino mero conocimieto mutuo de orden N, N finito. En un caso así Auman probó que hay una pequeña probabilidad de que los dos jugadores «se la jueguen» en la esperanza de que su jugada, no del todo racional sea aceptable y comprensible por el otro que pensaría y actuaría como él.

Pero si queremos ser unos puristas, y en casos como este, merece la pena serlo, podemos acudir a una especie de cheap talk, previo al cerrar o dejar abiertas las fronteras, en el que caben anuncios y acciones por parte de los dos jugadores que sean dobles y condicionadas del tipo: «Anuncio que no cerraré la frontera y no la cierro siempre que mi oponente anuncie que no la cerrará o la cierro si el otro la cierra».

Este tipo de estrategia parece mucho más parecido a lo que esperamos de intentos multilaterales por cooperar.

Y pasados ya casi ocho años sigo pensando lo mismo quizá llevado por mi deseo de que los países o los bloques de países razonen y actúen de esta manera.

«¿Viene el proteccionismo? No tendría porqué» recibió 0 desde que se publicó el Jueves 2 de Febrero de 2017 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.