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Un mundo sin soporte

El sábado 17 escribí­an en La Vanguardia, con solo dos páginas de diferencia, dos cientí­ficos sociales bien conocidos. Xavier Sala i Marti escribí­a sobre las consecuencias desastrosa que pueden acarrear las “infodemias” o acontecimienrtos creados por pla prensa y Manuel Castells, haciéndose eco de la pirámide financiera montada por un “honrado” notario de Ecuador, manifestaba su temor a la desaparición del estado en Latinoamérica.

Sala i Marti se imaginaba el derrumbe potencial de la economí­a mundial a partir de la noticia periodí­stica de la aparición de un cadáver de una señora de Avila en un piso solo habitado por una cacatúa de Thailandia que parecí­a un caso obvio de gripe aviar. Ni siquiera el hecho de que no haya cacatúas en Tailandia inhibí­a al periódico de aprovecharse del acontecimiento fabricado a partir de nada y en contra de las opiniones de los expertos en salud.

Castells extrapola el caso del “honrado” notario y nos hace ver cómo todo el mundo en la región parece tomarse el Estado a chirigota y por buenas razones ya que esta institución no garantiza nada sino que, más bien, parece servir como coartada para la corrupción de aquellos que lo han capturado.

El primer autor parece pensar que hay una distinción entre la realidad y su representación mediática, distinción que se percibirí­a a poco que preguntáramos a los expertos o cientí­ficos. Sin embargo, no hay manera de no sospechar que esos expertos o cientí­ficos no son también un fenómeno construi­do por ciertos medios. El segundo autor parece decirnos que si el Estado fuera una institución que cumple con su deber la corrupción no alcanzarí­a las proporciones escandalosas que por lo visto afloraron con ocasión del fraude financiero al que se refiere, sin dar pábulo a la posibilidad que sea precisamente el Estado el que, habiendo sido capturado por un grupo determinado, sea el mismí­simo origen de la corrupción.

Lo que tienen de común estos dos casos es que en ambos el futuro influye de manera decisiva en el presente, sea a través de las expectativas que resultan cruciales en el desenvolvimiento de la recesión mundial que describe en tono paródico Xavier Sala, bien sea por el hecho de que el esquema del fraude descrito por Manuel Castells no puede funcionar sin un futuro del que se espera el sostenimiento de la pirámide tramposa. Y lo extraordinario es que cuando esto ocurre ya no hay distinción entre la realidad de “ahí­ fuera” y la construi­da por nosotros mismos.

Nada de esto son elucubraciones mentales irrelevantes. A mí­ estas elucubraciones me dan miedo porque son, o pueden ser, bien reales; porque no tengo la fe que, a pesar de todo, parece animar la escritura de ambos pensadores y , sobre todo, porque no se cómo moverme en un mundo así­ de desordenado.

No se si la petición de igualdad de oportunidades ha de ser extendida a la oportunidad de infectar el mundo con mis cuentos fantasiosos y a la oportunidad de corromperme. No se si debo criticar a Schínder por aceptar un jugoso favor de Putin y hacer una llamada a la ética o pedirme para mí­ la mismo la oportunidad de ser poco ético. No se si debo alegrarme de cualquier acuerdo o ley sobre eliminación del comercio de armas o si no serí­a más sensato hacerme socio de la asociación del rifle que preside o presidí­a Charlton Heston. Y, en definitiva, no sé si volvemos a un mundo premoderno o si desembocamos en uno posmoderno.

Quizá la única reflexión seria sea que en el mundo en el que estamos no hay vigas maestras ni principios y que, finalmente todos podremos echar a volar esa mariposa cuyo vuelo produce el caos que destruye el mundo y todos participaremos de nuestra cuota parte de los beneficios de la corrupción.

Quedo a la espera de ideas para que el mundo que yo he conocido no se desintegre de esta manera; pero por favor no me vengan con que lo único impotante es que volvamos a los valores tradicionales o que nos convenzamos de que así­ perdemos oportunidades de mejorar todos. Eso ya era sabido y no sirvió. O sea, que hacen falta ideas nuevas que hagan soportable un mundo sin soporte.

«Un mundo sin soporte» recibió 0 desde que se publicó el Domingo 18 de Diciembre de 2005 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Intempest dice:

    Magnífica entrada que perfila la fuerza de los rumores en el mundo de hoy.

    Por cierto, se está llevando a cabo la escritura de un “artículo” en forma de blog que hace mención a usted y en concreto a su brillante texto “Aburrimiento, Rebeldía y Ciberturbas”. Le agradeceriamos enormemente algún pequeño comentario en él para corregir los más que posibles errores que puedan haber en la interpretación del mismo. Si le interesa podrá leerlo en la misma dirección que acompaña a mi nombre. Le estaremos muy agradecidos.

    Un saludo

  2. Intempest dice:

    La dirección estaba mal escrita, ahora ya puede entrar.

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