Un cuento de hadas

por | lunes 17 de diciembre de 2007

Cuanto más sórdido es el ambiente de los suburbios de una ciudad industrial de un paí­s que todaví­a paga el precio que se inflingió a sí­ mismo con el colonalismo, más se inclinan sus artistas a fabricar cuentos de hadas. Esto es lo que es Irina Palm, pelí­cula recién estrenada aquí­. Marianne Faithfull ha encontrado su sitio entre los supervivientes del 68 y ahora pone en pantalla lo que cantaba en Los Siete Pecados Capitales de Brecht y Weill: las putas y las enfermeras “they both take care of you don’t they?”.