Testamento del miércoles

Publicado el 17/06/2011

Por cortesía del gran Kueli les hago llegar un precioso poema de Mario Bendetti que Javier dice que se lo encontró en el tren, vaya usted a saber en cual, y que le encogió el alma

Testamento de miércoles

Aclaro que éste no es un testamento de esos que se usan como colofón de vida es un testamento mucho más sencillo tan solo para el fin de la jornada

o sea que lego para mañana jueves las preocupaciones que me legara el martes levemente alteradas por dos digestiones las usuales noticias del cono sur y la nube de mosquitos casi vampiros lego mis catorce estornudos del mediodía una carta a mi mujer en la que falta la posdata el final de una novela que a duras penas leo las siete sonrisas de cinco muchachas ya que hubo una que me brindó tres y el ceño fruncido de un señor que no conozco ni aspiro a conocer lego un colorido ajedrez moscovita una computadora japonesa sin pilas y la buena radio en que está sonando el español grisáceo de la bibicí ah la olivetti y el cepillo de dientes no los lego porsiaca

lego tropos y metáforas de uso privado que modestamente acuñé en la tarde por ejemplo el astillero en que reparo mis sueños el pájaro aleatorio que surge del crepúsculo la cortina de lluvia que miro y no descorro

lego un remordimiento porque es aleccionante y un poco de tristeza por que es inevitable también mi soledad con la ilusión de que el jueves resuelva no admitirla y me sancione con presencias varias lego los crujidos de mis viejas bisagras también una tajada de mi sombra no toda por que un hombre sin su sombra no merece el respeto de la gente lego el pescuezo recién lavado como para un jueves de guillotina una maceta con hierbabuena y otra con un bionato que me hastía ya que esta cargante convolvulácea me está invadiendo el cuarto con sus hojas lego los suburbios de una idea un tríptico de espejos que me agrade el mar allá al alcance de la mano mis cóleras por orden alfabético y un breve y curioso estado de ánimo que todavía no se si es inocencia o estupidez malsana o alegría sólo ahora lo advierto en paredes y anaqueles y venas en glándulas y techos y optimismos me quedan tantas cosas por legar que mejor las incluyo en otro testamento