Rigideces, benditas rigideces

por | lunes 23 de febrero de 2009

En el FT de hoy Paul de Grauwe publica un artículo de los que llaman la atención pues es una muestra del pensamiento a contrapelo. Afirma que las rigideces en el mercado de trabajo son una bendición cuando la economía se encuentra en un proceso de deflación intentando quitarse de encima la deuda. Si el salario fuera flexible la demanda agregada sería todavía menor agudizando el proceso deflacionario. También se refiere a la conveniencia de mantener un seguro de desempleo alto. En este punto me permito añadir que, por afán de llevar la contaria, hace años que se me ocurrió un argumento para justificar esa “generosidad” cuando el problema es uno de aceptación de vacantes. Aunque parece muy optimista pensar hoy en la existencia simultánea de vacantes y de desmpleados, lo cieroto es que eso sigue siendo el caso, de forma que mi viejo argumento sigue siendo válido a pesar de todo.