Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Reputación e identidad

Hace un par de dí­as y en una cena, digamos que de negocios, David de Ugarte y yo nos enredamos un poquito en una discusión que me hizo pensar. Se trataba de distinguir con cuidado entre reputación e identidad.

Hablemos de una institución y preguntémonos si tiene sentido el distinguir entre su reputación y su identidad. El asunto puede ser algo más que un simple ejercicio intelectual. Espero convencer de que la identidad es mucho más resistente y estable justamente porque es más flexible aunque parezca lo contrario.

La reputación es la creencia que los demás tienen sobre mí­ debido a que no hago lo que serí­a razonable y esperable. Es decir adquiero reputación porque, no siendo creí­ble, continúo haciendo lo que anuncio que quiero, debo o voy a hacer en cualquier caso. Es costoso adquirir una reputación, pero es muy fácil prederla en cuanto uno vuelve a ser creí­ble. Es frágil la reputación y sobre ella he escrito muchas veces como por ejemplo ésta o esta otra

La identidad es otra cosa. Sobre ella también he escrito en diversas ocasiones; pero quizá mereza citarse aquí­ lo de fraternidad. Tal como se desprende de ese trabajo, y contrariamente a lo que se entiende generalmente por identidad, ésta es algo plástico y se renueva constantemente con la traición a la identidad basada en la tradición. Se puede acartonar si es tan fuerte que no admite la disisdencia. En ese caso es también frágil; pero si esa identidad sabe integrar a los disidentes y evolucionar con ellos se hace eterna e invulnerable.

¿Que desearí­a una empresa? ¿Reputación o identidad? Mi intuición es que antes, cuando el mundo era relativamente estable, lo importante era la reputación. En el mundo de hoy que fluye como un torrente todos sabemos que el romper la reputación puede ser fuente de grandes beneficios por lo que nadie se fiará de una reputación.

En el mundo de hoy, en efecto, solo nos fiamos de la identidad y eso solo cuando es algo vivo que se va haciendo. Las identidades que se acartonen porque no sepan dar entrada a la crí­tica o al diálogo infinito, se convertirán en gettos sin porvenir.

Creo que esta es una lección que merecerí­a la pena examinar en sus aplicaciones a otras organizaciones como gobiernos o partidos polí­ticos.

«Reputación e identidad» recibió 0 desde que se publicó el Jueves 20 de Diciembre de 2007 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Juan, acabas de tender el link fundamental: el salto entre reputación e identidad y su discusión está en toda tu obra aún sin explicitarse muchas veces. El compararlos y contrastarlos va a traer tus mejores aportes, estoy seguro. Ya me relamo pensando lo que escribirás a partir de ahora 🙂

    PS. A ver si esos neutrones se aposentan de una vez en Bilbao y volvemos a tener al filósofo mundano de nuevo con tiempo…

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] viene, un año en el filo de la crisis, un año en el que oiremos más de un discurso derrotista, los que apostamos por la identidad, los que sólo buscamos construir, jugaremos con ventaja. 2008 será un año para construir y avanzar sin mirar atrás. Un año en el […]

  2. […] viene, un año en el filo de la crisis, un año en el que oiremos más de un discurso derrotista, los que apostamos por la identidad, los que sólo buscamos construir, jugaremos con ventaja. 2008 será un año para construir y avanzar sin mirar atrás. Un año en el […]

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.