Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Periferia 2: Michel Onfray

Hace dos posts, en Periferias 1: El principio confederal, el acento estaba puesto sobre la descentralización territorial aunque , en realidad, ese principio es más general. Aun sabiendo esto último es bueno poder manosear algún ejemplo de periferia intelectual aunque esté mezclada con la territorial.

El caso de Michel Onfray es de mucho interés puesto que, aparte de conformar ese ejemplo conveniente, también es portador de una moraleja intrigante.

A pesar de que es relativamente jóven ( nació en 1959), este autor posee ya una obra copiosa e incluso hay trabajos eruditos sobre dicha obra, trabajos que la discuten sobretodo como ejemplo raro de un ateismo militante y algunos dirí­an que desfasado.

Su “periferismo” intelectual consiste, sin embargo, no solo en su temática, sino en el hecho de que ha abandonado el ámbito reglado de la enseñanza y ha creado, en Caen, una universidad poular destinada a aquellos que quieren simplemente saber. Cuando le toca dar clase cientos de personas se desplazan por tren para escucharle, sus clases son gavadas en DVD y uno puede hacerse con esas grabaciones sin ninguna dificultad a través del librero local.

Pero la temática también es expresamente periférica. El mejor ejemplo de esto es su proyecto de una contra-historia de la filosofí­a que constará de seis volumenes de los que han aparecido ya dos, los relativos a Las sabidurí­as antiguas y a El Cristianismo hedonista. De entre las dos docenas de filósofos examinados en esos dos volumenes solo conozco a Montaigne en el segundo y a Epicuro en el primero. Ni rastro de Agustin de Hipona o de Sócrates respectivamente.

El proyecto continuará con dos volumenes próximos a aparecer dedicados a Los libertinos barrocos y Los ultras de las luces y se cerrará con dos volumenes finales cuyos tí­tulos provisionales son El eudemonismo social y Las máquinas deseantes.

Michel Onfray se retira del centro docente, del centro intelectual y hasta del centro geográfico y, simultaneamente, salta a la fama. Dirí­amos que es la hora no solo de la periferia, sino de la disidencia. La moraleja intrigante es que este movimiento arriesgado ha tenido éxito material y no solo intelectual. He aquí­ la moraleja elaborada: no es que se pueda prescindir del centro, sino que lo que ocurre es que es necesario prescindir de él para no embarrancar en la repetición de lo mismo, para abrir una ventana al aire fresco y para alcanzar el éxito.

Pero la periferia no ha triunfado del todo ya que es el centro, Parí­s, el que dictamina que Onfray es lo más en este momento filosófico dado. Es un papel de simple espejo o de notario o de boletí­n de noticias; pero un papel que trae consigo unas rentas que son dificiles de extirpar.

«Periferia 2: Michel Onfray» recibió 0 desde que se publicó el Sábado 20 de Mayo de 2006 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Juan Urrutia dice:

    Yo le quitaría la interrogación a tu post y, además, añadiría algo que sabes es verdad. Que la interdependencia es la mejor garantía de seguridad.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] Dejar el gran centro y configurarse como centro periférico, esa parece la tendencia cuando se toma la innovación como horizonte. […]

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.