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Pensemos sobre becas

Ahora no me importa cómo se fije esa cuantía económica; lo que me importa es que esa nota que actúa como pasaporte sea una nota controlada por los parámetros adecuados del centro donde el estudiante cursó en bachillerato

becasEn una agradable noche ampurdanesa de luna casi llena y con cierto frescor debido a la tormenta del día, cenamos seis amigos y se nos hace tarde cotilleando de esto y de aquello. Entre otras cosas del posible reemplazo de Rajoy. Cada uno da el nombre de su candidato y el mío, por llevar la contraria, resulta ser Wert por la forma “simpática” con la que lidia con la educación. Después de un trago adicional de champán los demás acaban hablando de lo del 6.5 para aspirar a una beca o a su renovación. Me molesta ahora, a posteriori, no haber tenido nada que decir. Mi disculpa fue que no había pensado sobre ello, pero como no me sonó convincente voy a ver si me exprimo un poco el magín.

De entrada hay algo obvio. Para estudiar lo que quieres tienes que tener una nota de selectividad superior a la nota de corte en esos estudios en ese centro, siendo la nota de corte la del que la tiene más baja de entre los que aspiran a entrar en ese centro a fin de realizar esos estudios una vez fijado el total que se van a admitir dados los presupuestos y programación de la Universidad correspondiente.

Mi primera propuesta es naturalmente que si un estudiante cumple esa condición y él o su familia no tiene los medios económicos prefijados, le sea concedida una beca. Ahora no me importa cómo se fije esa cuantía económica; lo que me importa es que esa nota que actúa como pasaporte sea una nota controlada por los parámetros adecuados del centro donde el estudiante cursó en bachillerato. Como cada centro pretende que sus estudiantes tengan abiertas cuantas más oportunidades mejor, parecería que controlar la nota del estudiante por la media y la desviación típica de su centro sería lo adecuado.

La segunda parte del problema es establecer cómo se renovaría esa beca de la que estamos hablando, qué notas se exigirían para ello. Pensemos que alguien que ha recibido una beca para estudiar una titulación muy demandada igual la ha conseguido con una nota muy alta pero se ve sometido a unas costumbres propias de la titulación cuyo profesorado puede llegar hasta jactarse de poner unas notas muy bajas. No parece pues sensato exigir al becario que en el primer año consiga una nota igual superior a la de entrada. Una vez más tendremos que exigirle que obtenga una nota mejor que la correspondiente media de sus pares estudiantiles. Y eso en caso de que queramos incentivar el trabajo bien hecho y desincentivar la chapuza en el estudiante becado lo que no está muy claro en términos de equidad ya que, por otro lado, todo estudiante de una universidad pública ya está siendo subvencionado dado que no llega a pagar una matrícula que cubra el coste.

Me parece que este procedimiento no sería difícil de consensuar entre todas las universidades y no me parece que sea fácil encontrarle pegas serias. Otra cosa es si hay muchas o pocas becas o cual es el montante de las mismas dependiendo de las tasas establecidas legalmente.

«Pensemos sobre becas» recibió 0 desde que se publicó el lunes 22 de julio de 2013 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

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