Multipolaridad

por | martes 17 de febrero de 2009

Dice Enrique Ojembarrena que dice Lou Andreas-Salome en Aprendiendo con Freud:

El hombre unitario es precisamente aquel que permite la subsistencia empírica de cualquier dualismo, es decir, la polaridad de toda manifestación, a fin y a efecto de no desposeerla de vida por necesidades de una sistemática árida y subjetiva (p.31)

Magnífico párrafo para seguir defendiendo el mestizaje interior al tiempo que seguimos, ¡cómo no!- trabajando a favor del mestizaje en todo lo exterior quizá como la mejor forma de no caer en el dogmatismo, ejemplo vivo de sistemática estéril.

Y párrafo oportuno después de ver el Hamlet de Pandur en el Matadero. Por si no estaba claro el problema de la identidad que plantea, ahora se subraya mediante el expediente de que una mujer haga de Príncipe redentor y vengador y se modifique la historia originaria hasta hacernos crer que pudiera tratarse de uno de esos casos en que un hjo deseado es sustituído por una hija disfrazada.

Hace ya tiempo que la ambigüedad ha dejado de ser trasgresora y me malicio que en su forma más limpia y sencilla va ser un valioso factor de producción. Así lo reflejé en el “Dulce Encanto del Pluriempleo” aparecido hace años en Expansión y recogido en Economía en Porciones. He vuelto a pensar sobre ello al repasar la primera parte de El Capitalismo que Viene.

Siempre es el caso que cada uno es muchos y lo que realmente alivia es ver que a Lou le parece que es la única forma de ser alguien entero y singular. Nuestra identidad radica en cómo manejamos nuestra multipolaridad

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