Desde mi sillón

abismoCuando la acuarela sobre papel nos deja con ganas de más, tal como es el caso de Egon Schille (1890-1918) en la exposición del Guggenheim Bilbao, uno entiende que la materia es importante y que la usada en la muestra bilbaina es adecuada sólo para ese cuadro raro de título maravilloso: Mein wandelweg führt abgründe: «Mi paseo me dirige al abismo». Así es, cuando no eliges bien el material con el que trabajar no puedes estar a salvo de caer en abismos en los que solo a veces encuentras un tesoro. Y si quieres ser sabio aprende a callar cuando nada puedes decir. Ante lo ocurrido en Newtown y especialmente ante la verborrea que tenemos que sufrir en los medios, a uno se le ocurre decir solamente una cosa que ya dijo Ludwig Wittgenstein (1890-1951) en la última línea del Tractatus: «Wovon man nicht sprechen kann, darüber muss man schweigen»: de lo que uno no puede hablar es mejor permanecer callado. Si elgimos bien nuestro material y aprendemos a racionar nuestra palabra podremos quizá no avergonzarnos de nosotros mismos.

«Medios materiales y límites lingüísticos» recibió 1 desde que se publicó el sábado 15 de diciembre de 2012 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

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  1. […] muchos ejemplos, desde el periodismo internacional a los estudios culturales. Al final, si no elegimos bien nuestro material y caemos en la logorrea, nos avergonzaremos de nosotros […]

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