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Mayo del 68

A las 8 de la tarde del domingo 6 de Mayo, Segolí¨ne concedió la victoria de Sarkozy. ¿Debemos entonar un Te Deum por mayo del 68? Este asunto ha sido un eje de la campaña de ambos candidatos y creo que merece la pena reflexionar sobre ello a partir de las ideas del candidato conservador que quiere acabar con su espí­ritu.

Para enmarcar esa reflexión me voya servir de un artí­culo reciente de M A.Belloso en EXPANSION. MAB es exhaustvo en su retórica, así­ que me conviene mucho utilizar ese artí­culo sobre la alegrí­a que le proporciona que Sarkozy vaya a pasar esa página de la historia próxima, para revisar los méritos de ese odio reciente a lo que fue inspiración de mi juventud.

Comentaré una a una las caracterí­sticas que Sarkozy-según MAB- atribye a ese espí­ritu, el del 68.

Mayo del 68 es para los jóvenes de derecha sin complejos una estúpida revolución de los hijos de papá. A mi juicio todas las revoluciones están hechas por los hijos de papá. Los que no tiene papá no tienen tiempo de hacer revoluciones aunque vayan a su favor. Y los que sí­ tienen papá, pero no hacen la revolución, no me precen muy redimibles en su conservadurismo.

Aquellas pequeñas algaradas de Parí­s que se convirtieron en un gran problema gracias a las “virtudes” polí­ticas del gaullismo no solo se toman erroneamente como todo mayo 68 olvidándose de Praga o Columbia y Berckley, sino que, además, resultan ser hoy el origen de todos los males de Occidente.

La lista de estos males es conocida y, a mi juicio, completamente errónea.

El abandono de los valores es el gran pecado de los herederos del 68. No habrí­a ya ni normas ni reglas, nada estarí­a prohibido y nada aparecerí­a como verdaderamente grande,sagrado, admirable.. Pues bien, yo hijo del 68 no reconozco nada de eso. En cuanto a valores, normas y reglas hoy sabemos mucho más que en un pasado bastante lejano y nadie nos puede venir ya con milongas sobre su eternidad. No, no hay nada de absoluto en esos valors, reglas y normas. Se trata más bien de constructos sociales útiles para la convivencia y que se sostienen a sí­ mismos so pena de ser arumbados. Cuando hoy se ponen en juego los valores es solo para decir que algunos de ellos son totalmente arbitrarios, mientras que otros exhiben caracterí­sticas que los harán permanecer. Por lo tanto hay cosas y actuaciones no tanto prohibidas sino simplemente tontas por inútiles y frágiles en sí­ mismas. Es admirable la inteligencia colectiva incorporadaa en el desarrollo de pautas de comportamiento; pero no hay nada de sagrado en todo ello ni se vislumbra que ganarí­amos con que lo hubiera.

Lejos de haberse abandonado los valores de La Religión , la Familia o la Patria, lo que ha ocurrido es lo contrario. Hoy parece que el fundamentalismo religioso se expande por todas partes menos por el asia confuciana o taoista. La Patria mueve un nacionalismo que reverdece y la familia sigue tan bien plantada que no haya manera de librarse de todas las ataduras innecesarias que vehicula. Mayo del 68 ha fracasado en todo esto y querer eliminarlo de la vida es como alancear a un muerto.

Cuando, de manera un poco contradictoria con lo anterior, se dice que hoy “todo vale” se está faltando a la verdad. Los desarrollos de los últimos cuarenta años en ética, estética o epistemologí­a han sido sorprendentes y han servido para refinar muchas de las nociones que, como nociones inamovibles, se estaban cayendo. Es cieto que desde Nietzsche no hay manera de establecer certidumbres axiológicas; pero el esfuerzo que se ha hecho por aprender a vivir con esa imposiblidad de certidumbre es encomiable y mucho más constructivo que las diatribas indignadas que no representan sino el deseo de no confrontar los problemas que no se entienden.

El 68 sí­ que fue antiautoritario y antijerárquico y espero que aquí­ su tiunfo esté cerca gracias a la inesperada ayuda que ha tenido en las nuevas tecnologí­as. Hasta la escasez, la gran coartada de todas las vejaciones, está cerca de vislumbrar su propia desaparición. No, claro esta, de manera fundamental; pero sí­ en muchos de sus apectos. La visión de Marcuse está haciéndose realidad como en un prototipo que si no lo prohiben los censores, acabará por ponerse en funcionamiento. Sí­, el Capitalismo que viene es hijo del 68 aunque algunos presuntos padres no lo admitan.

Es tí­pico de este neoconservadurismo ya en retirada en los USA, pero que nos parece novedad porque ahora viene de Parí­s, afirmar que lo único que vale es lo que cuesta. A los hijos de 68, aunque seamos economistas, sabemos que lo único que realmente vale es lo que se genera como por demasí­a, sin esfuerzo, a la manera en que los dioses hacen su trabajo. El esfuerzo es encomiable; pero no debe hacrnos olvidar que hay algo más elevado que el sudor. Justamente la creatividad que funciona sin esfuerzo. Quienes la poseen tienen la humildad de los dioses, mientra que los que se han ganado lo suyo, sea esto lo que sea, con su esfuerzo suelen mostrar una altivez demasiado humana.

Y en cuanto a la educación ¿qué quieren que les diga? A mí­ nadie me ha faltado en clase excepto un bedel hace muchos años cuando se adoraba la autoridad que yo no querí­a ejercer. y, dicho sea de paso, no hay contradicción entre el igualitarismo en las oportunidades y la excelencia. Esta es cada vez más admitida, incluso de manera beata precisamente por el esfuerzo que hicimos los sesentayochistas en ponernos al dí­a de lo que habí­a en el mundo y no quedarnos en el casino del pueblo echando la sista sobre un periódico del dí­a anterior. Justamente por eso hay muchos antiguos revolucionarios hijos de papá que se permiten cambiar de opinión o de opción polí­tica para que “no decaiga” que dirí­a el castizo. Y hacen bien si así­ les parece, afirmo en mi relativismo que tengo muy a gala practicar.

Claro que Benedicto xvi condena el relativismo; pero ¿qué podrí­a hacer alguien cuya finalidad es justamente defender la autoridad de la revelación?

De todas formas y en lo que respecta a Francia, su adormilamiento, que nada tiene que ver con la acracia del 68, sino con el corporatismo autoritario del “régimen”, está apunto de terminar. Francia va a despertar a la competencia generalizada tan odiada por todos. Francia va recuperar el espí­ritu del 68 auque es posible que crea que lo está arrumbando.

«Mayo del 68» recibió 0 desde que se publicó el Martes 8 de Mayo de 2007 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Versvs dice:

    Gracias por tu optimismo… nos hará falta. Ya tenía ganas de leer algo que me devolviera la moral 🙂

  2. daniel dice:

    No es que yo sea fan de lo que fue el Mayo Francés que no es todo el 68, como usted bien indica, pero todos esos arrambladores de Mayo suelen presentarse con una oferta muy sospechosa, que huele a retorno de un autoritarismo que, de hecho, no se había ido, pero al que ahora le gusta mostrarse “sin complejos”. En un tiempo de cambio acelerado, nos aparecen nostálgicos de los tiempos en que nada se movía. Lo puedo entender porque el miedo es libre y la ignorancia de algunos inmensa y atrevida, pero la deriva que señala me da miedo… olfateo fascismos de baja intensidad o demofascismos que ya asoman algo más que la patita por debajo de la puerta (vease Polonia). Pero, como dejó dicho Versvs, mil gracias por su optimismo. Va a hacer mucha falta…y va a ser un bien muy preciado.

  3. Prometeo dice:

    Yo creo, desde mi reducida experiencia, que pocas veces las cosas son tan graves como nos tememos ni tan buenas como nos gustaría. Si a esto le añadimos que todo es cíclico creo que hay razones para ser optimista.
    En Francia me da la impresión de que vendrán tiempos difíciles, porque la figura de Sarkozy provoca fractura social, de la misma forma que la figura de Aznar la provocó en su segunda legislatura.
    Este renacimiento de la derecha bajo el paraguas del neoconservadurismo es realmente paradójico. Por un lado le ha permitido al derechoso desacomplejarse y enchirse de orgullo, para acabar abrazando los complejos de siempre y ondearlos como banderas (en mi opinión fruto de un cortoplacismo preocupante, una flexibilidad mental nula, y una amplitud de análisis que tiende a cero [a los ceros de los cheques y las comisiones]).

    En cualquier caso en ocasiones sólo hace falta darle el juguete al niño para que se le rompa en las manos y vea que no tenía razón. Por desgracia estos niños suelen acabar haciendo daño a alguien con sus juguetes, tal como hemos padecido con Bush y su cuadrilla neocon.

    Un saludo y gracias por la reflexión

  4. Iñaki dice:

    Leo encantado tu comentario, Juan.

    Hablando de “hijos de papá”: ¿Leíste el artículo de Zarzalejos en “ABC” el día de las elecciones: “El regreso de la autoridad. De mayo de 1968 a mayo de 2207”?

    ¿Te acuerdas de su papá, aquel Delegado de Información y Turismo en Bilbao (más tarde gobernador de Vizcaya) que prohibía cualquier cosa que oliera a antifranquismo en aquellos años?

    Ya sé que los hijos no tienen por qué cargar con las responsabilidades de sus papás, pero es que éste se empeña en seguir llamándonos nihilistas depravados a todos. Qué rencor. Qué complejos.
    ¿Sabes a quién le insultaron por primera vez de “nihilista? A Kant.

    En cuanto a lo de levantarse más temprano para ir a trabajar mucho y enriquecer a La Nación (espero que no nos hagan madrugar demasiado a los turistas), ya sabes cuál ha sido la consigna de mi vida. Es anterior a mayo del 68 y se desconoce quién la pintó en una pared de París: “ne travaillez jamais”.

    Un abrazo

  5. Juan Urrutia dice:

    Gracias por vuestros comentarios. Creo que algo tienen en común. Quizá una evidente falta de simpatía hacia aquellos autonombrados defensores de la ley y el orden de los que nunca ha salido ninguna idea, ningún gesto, nnguna postura que merezca la más mínima mención,
    En cuanto a mis recuerdos están todos en su sitio a pesar de la decadencia neurológica propia de mi edad y comparto el asombro por el rencor. Debe ser que han tenido que trabajar mucho para conseguir sea lo que sea que hayan conseguido, mientra que otros que nunca hemos realmente trabajado por largas que hayan sido las horas dedicads a pensar o a escribir hemos recibido la conversación personal de algunas personas que nos han enriquecido y ayudado a pasar el rato en este mundo con tan poco sentido.

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