Desde mi sillón

Los ojos de mi podenco

Claro que no es la primera vez que veo figuras en el mármol o en el linóleo. Las he visto y las he descrito. Todas estaban en el mármol que encarcela mi cuarto de baño.

En el suelo del hospital y cubriendo una superficie mayor que una única loseta vi hace ya más de una semana una caricatura a lo Archinboldo de nuestro monarca. Pero no estoy muy seguro si es que también ese mármol me habalba o si estaba yo todavía bajo el influjo de la anestesia que durate días me regaló figuras lineales distorsiondas, movibles y mutantes. Lo interesante es que nada más llagar a casa descubro, justo a los pies de quien ocupe la taza, la cabeza de un podenco en cinemasope con la boca abierta de par en par para dar cabida a una bandada de langostas voladoras.

Pero lo realmente inqietante no es esa voracidad desbocada, ni siquiera la aparente chatura de sus orejas debido al cinemascope; sino el hecho nada coriente en mi baño de que, en lugar de ojos, el podenco tien dos agujeros bastante profundos. Los he contemplado durante días y me he atrevido a explorar esas cuencas oculares sin fondo.

Juraría que durante años años alguien ha plantado en esos pozos un grano de arroz y que los ha cuidado con mimo. Probablenete ese grano producía, bien regado, una plantita que , supongo, servía para entretener con sus cosquillas los largos y tensos momentos de batalla matinal contra el extreñimiento.

He pensado en reanudar esa posible tradición, pero al poco he cocebido una idea mejor. He buscado y encontardo la vieja caja de cerillas en la que guardo desde hace años las piedritas de oxalatos de cal que mi riñón sedimenta poco a poco y, de vez en cuando, expulsa para poder producir otras nuevas. He tomado dos y he puesta una en cada ojo de mipodenco voraz. Nada va a crecer en ese antiguo arrozal, pero ya las miro como si fueran mis embajadores que en este mundo de fuera representan a mi mundo de dentro.

«Los ojos de mi podenco» recibió 3 desde que se publicó el lunes 19 de septiembre de 2011 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Quim dice:

    La afición por la pareidolia es la única que creo tener en común con mi admiradísimo Tom Waits:

    http://madonnaofthetoast.blogspot.com/2007/02/tom-waits-and-me.html

    Me alegra observar que a ti también te interesa la materia y espero poder mostrarte algunos de mis hallazgos la semana que viene en Madrid.

    Quim

  2. Juan Urrutia dice:

    Pues no estamos en mala compañía.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] veces (p.e. aquí) he escrito sobre las figuras ocultas en el mármol de mi cuarto de baño. Allí está el zorro, el […]

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