Desde mi sillón

Un blog de «El Correo de las Indias»

Grupo de Cooperativas de las Indias

Lo difícil es el título: ¿Inversión Temporal?

Quiero contar algo relacionado con ese deseo de vivir sin agenda del que escribía no hace tanto tiempo. Se trata de invertir el orden de mis tareas comenzando siempre por la que yo deseo realmente realizar y dejando para más tarde las tareas que yo creo me son impuestas por las convenciones sociales derivadas de mi educación y que me obligan a cumplir con los encargos aceptados pase lo que pase y me cueste lo que me cueste.

Una chica en el cieloLos posts surgen en mi cabeza en algún momento de los paseos que, como infartado, debo realizar cada día. En la media hora que ando desde casa a la oficina y en la otra media hora de vuelta, me basta con escucharme el ruidito del cerebro, reconocer su origen y comenzar a elucubrar. En dos o tres días estoy preparado para escribirlo; pero lo difícil es el título, difícil y crucial, pues el éxito de un post de escasas mil palabras depende del tirón de esas primeras que conforman el título. Por ejemplo, en el caso del presente post, mi primer título para poder pensar sobre su contenido ha sido el de «Inversión Temporal», una expresión nada atractiva y que podría ser malentendida en varias direcciones lejanas a la que yo he ido elaborando en mis paseos.

Como he escrito algunas veces sobre finanzas, algún lector potencial podría pensar que no le apetece mucho escuchar mis meditaciones sobre una forma específica de invertir que es temporal y también tiene otras características. Si no se trata de un experto, no le reprocharía que abandonara la lectura en ese punto de lo que en su mente evoca el título inicialmente imaginado, ya que, al fin y al cabo, toda inversión es temporal, incluida la que no es financiera, y podría consistir en fundar una empresa del sector de la máquina herramienta, por ejemplo.

Los lectores que me conocen mejor podrían quizá pensar que voy a volver con la matraca de cumplir los años que deseo y no los que dicen todos los calendarios desde el gregoriano al zaragozano. Había confiado a mis amigos más cercanos que en este mes de marzo pensaba haber cumplido ochenta años a fin de ir descumpliendo cada 365 días hasta encontrarme dentro de un lustro con mi edad que llamarían real. Pero estos amigos ya están hartos de este chiste, y seguramente ni siquiera habrían continuado la lectura, pues ya tienen la suficiente información en ese título como para seguir fingiendo que me leen asiduamente.

Y, sin embargo, ese título hubiera estado bien, pues lo que quiero contar es algo relacionado con ese deseo de vivir sin agenda del que escribía no hace tanto tiempo. Ese deseo se ha ido perfilando en los últimos paseos desde la vuelta de Londres. De lo que se trata es de invertir el orden de mis tareas, comenzando siempre por la que yo deseo realmente realizar, y dejando para más tarde las tareas que yo creo me son impuestas por las convenciones sociales derivadas de mi educación, y que me obligan a cumplir con los encargos aceptados pase lo que pase, y me cueste lo que me cueste. Y ese orden temporal es el que quiero cambiar, quedando mal si es necesario.

Y este post es un ejemplo de esto. Debería en este momento estar escribiendo mil palabras sobre El Camino de Servidumbre de Hayek en conmemoración de su setenta aniversario, pues me ha sido solicitado con cierta urgencia por el director de una revista de divulgación de negocios y de ideas económicas (quizá porque en su día ya celebré su sesenta aniversario) al que aprecio mucho y al que no me gustaría desairar. Y debería hacerlo pronto porque, además de la mencionada urgencia, necesito tiempo para prepararme para ser un buen anfitrión de los dos ponentes (Mackencie y Guala) que mañana nos ofrecerán su últimas reflexiones sobre la reflexividad en Economía, un tema intelectualmente fascinante y sobre el que también escribí yo hace unos cuantos años aquí, todo ello en el contexto de un acto organizado por la UNED y la Fundación Urrutia Elejalde.

Pero como Presidente del Patronato de esta última institución, debo también reanudar ciertos contactos con dos objetivos muy diferentes pero relativamente cercanos en el tiempo, pues deben de ser alcanzados antes de finales de abril con la Semana Santa mediante. El primero consiste en la tarea siempre delicada de reanudar una vieja amistad que se ha hecho ya anciana debido a la falta de uso, a través de una tertulia de Economía organizada en la delegación en Corte de la Fundación. El segundo objetivo de mis actividades digamos que sociales, consiste en recabar fondos para la última aventura intelectual en la nos hemos metido, lo que significa llamadas y citas para comer con distintas personas que pueden darme pistas sobre el dinero flotante que anda por ahí, cuyo rumbo yo debería de saber virar hacia la nueva aventura.

Sí, debería estar haciendo todas estas actividades que están señaladas en la agenda como urgentes. Y sin embargo, héteme aquí, dándole vueltas al título que debería poner a esta ristra de palabras. Algo muy distinto de lo que me ocurría hace años, cuando no podía sentarme a realizar aquello que yo consideraba era lo mío hasta no haber terminado con todos los recados obligatorios, aunque no fueran perentorios. En el fondo, el de «Inversión Temporal» no es mal título, pues lo que estoy tratando de decir es que el orden de mis obligaciones debe ser invertido. Primero lo que me debo a mí mismo o de lo que tengo capricho. Esta última acotación es importante, pues también tengo capricho de concentrarme en otros proyectos de escritura, ya sea ficción o ensayo, que yo diría que me debo a mí mismo, pero el capricho de hoy es escribir este post, que de manera un poco surrealista, recuerda a la manera que las Indias tienen de contar que la caridad empieza por uno mismo.

«Lo difícil es el título: ¿Inversión Temporal?» recibió 2 desde que se publicó el Jueves 20 de Marzo de 2014 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. 🙂 Que post tan bonito y tan tuyo. También has invertido las prioridades del mensaje, el orden del discurso, y el resultado es fantástico.

  2. Imagen de perfil de Juan Urrutia Juan Urrutia dice:

    Gracias David, pero lo importante es que lo que digo que quiero es verdad.

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos nuestros blogs en la
página de registro de Matríz.

El Correo de las Indias es el agregador y plataforma de blogs de los socios del Grupo Cooperativo de las Indias y es mantenido y coordinado por los miembros de la comunidad igualitaria de las Indias