La reveladora prosa judicial

por | lunes 26 de noviembre de 2007

Las sentencias son todo un estilo de prosa. Nada bello, ni conmovedor, ni siquiera correcto o aseado. Sí­, un estilo, pero un estilo rancio y como de otro mundo. Como prueba de lo que digo miremos el escrito del juez Alfonso Guevara, compañero de tribunal del marido de Elisa Beni, escrito en el que se queja de que le cita a él no siempre para bien y acusa a su colega de deslealtad y a los comentarios de la Beni como lacerantes. El sustantivo va con el abrazo futuro que exige la lealtad entre colegas, puro corporatismo. Como virtud la lealtad es de lo menos sexy. Pero es peor el adjetivo: lacerante. ¿Qué horror! ¿Hay algún insulto, injuria o calumnia que sea lacerante para alguien que no sea un juez? Yo no puedo imaginar. Esta aparente vetustez de la prosa judicial revela que los jueces, así­ como los militares, no son de este mundo. Dudo que esta vida de gueto sea buena para dispensar justicia.