La rebeldía tiene sus costes

por | jueves 18 de febrero de 2010

No tengo ni idea de porqué me viene a la memoria la película de Elia Kazan ¡Viva Zapata! Estaba pensando en el montaje cinematográfico al mencionar a Pedro G. del Amo y su parecido con Antonio Cabrales. Esto me llevó al rey del montaje, Einsestein, y el recuerdo de sus míticos fragmentos de celuloide sobre la revolución mejicana me trajo el recuerdo de Zapata. Y, creo recordar ahora que en esa película hay un detalle genial. Hemos visto a Zapata firmar varisa veces, pero cuando firma una sentencia de muerte a medio camino de su victoria su firma es diferente, donde se cerraba una especie de espiral ahora se muestra abierta. Emiliano no parece muy contento con su papel de justiciero. El no creía que luchar por lo obvio podía complicarte tanto. La rebeldía tiene un coste parece que nos dice Kazan. ¿Es esto cierto?