La rabia de los viejos rockeros

por | miércoles 16 de septiembre de 2009

El sábado por la noche fuimos un grupo de viejos amigos, algunos con sus hijos o hijas, al concierto de Leonard Cohen totalmente entregados, junto con unos cuantos miles más de edad indefinida – es decir, no jóvenes – a la nostalgia de la época del baile agrarrado al son de ritmos lentos con letras incomprensibles. Ya no es lo mismo y ya no es la lentitud de lo sagrado lo que me conmueve, sino que me enardece, en frío, la decisión serena de la rebelion: They sentenced me to twenty years of boredom for trying to change the system from within. I am coming now, I’m coming to reward them. First we take Manhattan, then we take Berlin. Todo se perdona menos el aburrimiento que produce el esfuerzo de convencer a quien no quiere ser convencido.