La lógica del óptimo subsidiario (II):Alakrana

por | martes 17 de noviembre de 2009

Una vez que sabemos de qué va esa idea del óptimo subsisiario, intentaré aplicar su lógica a la manera en que se aborda la dicusión sobre el secuestro de los marineros del Alakarana. Empecemos por caernos de un guindo y pregunatarnos qué pensaríamos si aplicáramos la lógica del óptimo de primer orden consistente en “simplemente” y “solamente”, supongamos, desarrollar Somalia, eliminar las mafias internacionales, disciplinar a los pescadores y liberar a los marineros secuestrados sin abandonar los límites establecidos por el estado de Derecho. Pensaríamos razonablemente que es inalcanzable.

Consecuentemente,comenzaríamos a pensar con una lógica distinta tratando de encontrar las condiciones que definen el óptimo de segundo orden en este caso.

Es fácil ver que algunas de las medidas que se proponen no serían las idóneas para caracterizar ese óptimo subsidiario. Por ejemplo parece ser que salvar la vida de los marineros y retener a los piratas atrapados por la Armada española no son posibles simúltáneamente. Si el mantenimiento de la vida tuviera más peso, en la función objetivo a maximizar, que el Estado de Derecho no está claro que no haya que fijarse en las vidas futuras que se pondrían en peligro si se cede al chantaje. Pero si lo que pesa más en esa función objetivo es el Estado y su fortaleza quizá no sea posible acoger a Somalia en el concierto de las naciones impidiendo así su desarrollo y estemos abocados a desentendernos de los secuestrados.

Y otra infinidad de posibles combinaciones extrañas de posibles caracterizaciones del ótimo de segundo orden, cada una de lascuales depende de las restricciones que reconozcamos en el problema en cada forma de mirarlo.

Lo que no tiene sentido es pensar que el óptimo de primer orden no se va a alcanzar por la incompetencia o maldad o debilidad del gobierno. Y lo que todavía es peor es pontificar desde la sabiduría impostada para conseguir un objetivo distinto y de otro orden aunque fuera el simple de tener razón.

7 pensamientos en “La lógica del óptimo subsidiario (II):Alakrana

  1. kueli

    Me acabo de levantar y estoy recién sentado delante de mi ordenador. Me doy una vuelta por tu blog para calentar los motores y retrasar un poco el momento de empezar las tareas del día. Los títulos de tus dos últimos posts me seducen. Me hacen pensar que nos vas a hablar del espinoso asunto de la inconsistencia temporal. Un tema que me fascina desde una noche hace ya más de cuatro décadas en la que la Nona, mi abuela italiana, me contó la historia de Guzmán el Bueno. Los leo intrigado buscando una nueva forma de enfocar este asunto y me cuesta mucho trabajo entender lo que dices. Los borrokis detestamos la caligrafía incomprensible de expresiones como “el óptimo subsidiario¨. Queremos saber tu opinión sin disfraces sobre si D. Alonso, o el Gobierno de España, deberían haber tirado o no el puñal. Mientras espero tu respuesta el comentario sobrecogedor de Marisa resuena en mi cabeza. Puede que no me llegue a quitar el sueño. Pero seguro que me va a hacer un poco más amarga la mañana.

  2. kueli

    Y ya puestos a enredar, supongo que esta mañana, en lo más alto de la torre del campanario de Bermeo ondeará, no sé si orgullosa o deprimida, la española…

  3. Juan Urrutia Autor

    Sabes cogerme el punto o tocarme el trigémino querido Kueli.
    En cuanto a inconsistencia intertemporal solo se me ocurre que el presunto acuerdo de no atacar a los piratas con la fragata, una vez liberado el barco, es incosistente intertemporalmente. Y ¿qué? “Crea moral hazard” tal vez me responderías tu si no supieras que estoy preparado para esa pregunta. Hagamos cuentas y nos va a salir barato pagar una tasa fija por la liberación de un número fijo de pesqueros al año. Subirá un poco el atún; pero nada comparado con lo que va a subir el bonito.
    En cuanto a la bandera española te contestaré dcon esa oblicuidad a la que estamos obligados los que, al menos retóricamente, estamos obligados a ser españoles auqnue se nos escatima la ayuda del ejército porque, dicen, no nos gusta. Esta argumentación crea una espiral imparable hacia la demanda de independencia pues, si por quererla se me niegan mis derechos ciudadanos de español ¿para queé querría ser español?
    Un buen ejemplo de inconsistencia intertemporal de los que echan en falta la “española” en el ayuntamiento de Bermeo o de los que desde telemadrid nos recuerdan escandalizados que el Alakrana solía llevar solamente la ikurriña. solo añado: Gora Argi Galbarriatu

  4. Pingback: Gora Argi « Juan Urrutia 4.0

  5. Carlos Boyle

    Estimado Juán, mas allá que todos tus feeds me conducen a Latoc, he podido hilvanar esta serie de posts sobre el óptimo subsidiario.
    Se me ocurre pensar que el óptimo surge de la oposición entre una tesis y una antítesis que lo convierten en óptimo primario. El problema se plantea cuando esas tesis y antítesis se licuan en el marasmo de la relatividad. Creo que es recién allí donde la OPORTUNIDAD hace su entrada, y no va de la mano de los que sostienen tesis y antítesis principales sino de una constelación de subtesis y subantítesis que van conformando nuevos óptimos que condicionan, relativizan e incluso someten al óptimo primario.
    Lo veo como una posición central que media en la resolución del conflicto principal. Lo hace articular y lo dinamiza. Algo así como el conflicto de Israel-Palestina durante la guerra fría. Mediante la activación o la desactivación de los óptimos subsidiarios, el poder central puede de alguna forma controlar el óptimo primario. La imagen sería la de las barras de uranio entrando en un reactor nuclear para calentar el agua que moverá las turbinas.
    Sin embargo, cuando las categorías sólidas (siguiéndolo a Bauman) se comienzan a licuar, resulta cada vez mas difícil determinar cual es un óptimo y cual es el otro, y lo que es mas difícil, cuan subsidiario es uno del otro.
    This comment was originally posted on deUgarte.com

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