Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

¿La izquierda?

El artículo de Nicolás Sartorius en El País del viernes 15 de este mes, me ha hecho pensar en algo que tenía reprimido. Escribí El Capitalismo que Viene en un momento inoportuno, justo cuando parecía que esta forma de organizaciçon social hacía aguas con lo cual era muy dificil argumentar de una forma que, aparentemente, era una llamada a profundizarlo. Así que en su presentación y después me he limitado a hablar, de vez en cuando, de aspectos adjetivos de la argumentación general. Leyendo a Satorius, sin embargo, pensé en que es posible que lo que, según él le pasa a la socialdemocracia sea algo parecido a los dolores del parto de ese capitalismo que yo imaginaba hace casi tres años. Por fin creo advertir algunos síntomas que me hacen pensar que ese capitalismo de una época global, y centrada en el conocimiento como factor de producción más importante y en plena disposición de las TIC está ya aquí aunque no lo parezca.

Dice Sartorius que a la izquierda lo que le pasa es que no sabe liberarse del poder financiero acumulado en los últimos años, que en consecuencia la democracia se deteriora sin que desde la izquierda se proponga nada que mejore la participación posible gracias a las TIC y que la distribución está segada a favor de los poderosos. Ninguna de estas tres cosas debería resultarnos extraña.

El poder financiero se ha reforzado justamente por la capacidad de las instituciones para utilizar los conocimientos existentes en materia financiera que siguen siendo útiles a pesar del fracaso de los bancos de inversión sobre todo americanos que tuvieron que ser rescatados. No me parecería inteligente caer en la tranquilidad que proporciona el poder asignar responsabilidades. El sistema financiero sirve para completar mercados aunque ya sabemos que esto puede no ser beneficioso siempre a no ser que se completen totalmente, cosa solo imaginable en un límite inalcanzable.

Que la democracia se deteriora parecería ser un simple estado intermedio transitable dolorosamente hasta que las TIC se empleen para mejorara la participación, cosa que no interesa demasiado a los que en el statu quo lo están pasando muy bien. No creo que falte mucho para que esas tecnologías del conociminto y la comunocación acaben movilizando, no solo a los electores, sino también a los accionista de las grandes empresas que, en cierta manera han capturado al Estado.

Y en cuanto a la distribución hoy es más claro que nunca que la circulación de las élites es más rápida que en ningún otro momento de la historia justamente a causa de que el conocimiento es cada vez más dificil de privatizar de forma que puede ser utilizado por quien primero sepa darse cuenta de su importancia en una u otra dirección.

Concluyo diciendo que no es la izquierda la que parece desorientada o no es solo la izquierda. Nadie entiende lo que pasa si no es capaz de vislumbrar ese capitalismo que distrazado de crisis está a punto de brotar. Eso que llaman algunos la nueva austeridad será posible solo si no hacemos ascos a la competencia a la que nos empujan los signos distintivos de los tiempos y sabemos jugarla con buenas dosis de fraternidad, es decir sabiendo quienes son “los nuestros”.

«¿La izquierda?» recibió 1 desde que se publicó el sábado 23 de julio de 2011 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Apreciado D. Juan,

    Gracias por este y otros post que de vez en cuando puedo seguir, desde este punto en el infinito de difícil equilibrio. En la esencia coincido con tu exposición.

    Pienso que desde un nuevo sistema que ofrezca la oportunidad de integrar a productores y consumidores en acciones de compra y venta que se autofinanciarían, generando beneficios, empleo, y productos de calidad a precios competitivos, interesando a todas las partes, evitando el despilfarro, repartiendo el esfuerzo y el beneficio entre todos, se puede reorganizar un modelo productivo eficiente a escala. El REEP, como así le llamo, sería la formulación y de menor a mayor escala en los diferentes ámbitos geográficos su modo de aplicación interactuando unos con otros después, una vez bien administrados y organizados.

    Un gran saludo,
    Juan Bernardo Montesinos

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.