La experiencia de los miniposts

por | martes 4 de diciembre de 2007

No he hecho más que empezar, ya lo sé. Pero no estoy seguro de que la experiencia sea totalmente satisfactoria. No se tome esto como una tentación de abandonar, sino como una simple reflexión a compartir. Es muy cierto que lo que me llevó a apuntarme sigue vigente:se trata de una forma casi orgánica de dinámica del crecimiento de la enredadera, de forma que uno pude hacerse la ilusión de que no hay límites al crecimiento de su red. Y ello sin necesidad de un centro, cosa muy imortante para alguien como yo que piensa que los centros están siempre asociados a una renta de situación. Pero, y he aquí el posible objeto de conversacion, los miniposts ensucian la página y la hacen no solo menos bella sino, sobre todo, menos inteligible, como si se ecribiera a muchas manos. Sufre mi orgullo de autor y esta confesión no hace sino revelar mi vetustez

0 pensamientos en “La experiencia de los miniposts

  1. David de Ugarte

    Lo que he hecho ha sido cambiar la feed general por la de los posts esccritos por Juan en feevy.

    En general entiendo el shock. La vida distribuida, estar en muchos sitios sin depender de ninguno y que cada sitio sea un auténtico bazar, una medina a muchas voces, choca… al principio…

    Pero es lo mismo que tantas cosas: la independencia personal no es tener una cueva propietaria y exclusiva, sino la certeza de que tenemos acceso libre a muchas. Si el techo se cae, seguirmemos teniendo techo. Las redes distribuidas son definitivamente, más robustas.

  2. Juan Urrutia

    Amen PERO: cualquiera de los techos disponibles podría estar tan cuidado y con voluntad de belleza como lo que estos días hemos podido observar el las chabolas de las mimbreras