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Keynes y el Postimpresionismo

¿En qué radica lo que podríamos llamar el toque Keynes? ¿Era Keynes impresionista tal como parecía entender el gran Hicks? La analogía es buena puesto que la obra de Keynes como la de Seurat se comprenden bien cuando se miran a distancia. Cada puntito de color puede no ser perfecto, cada idea microeconómica puede no estar mu justificada, pero visto con perspectiva el cuadro general que intentan pintar uno y otro se entiende, makes sense diríamos interpetándo lo que quiere decir Hicks.

Se me ocurre que igual podríamos ir un poco más allá y jugar con la pregunta de si el toque Keynes no sería más bien postimpresionista en dos de sus versiones tal cuales son el sintetismo y el cloisonismo.

Como Gaugin, Keynes descubrió más allá del impresionismo que la impresión general que le interesaba dar podría ser lograda mediante la síntesis de piezas o compatimentos unidos y ordenados de una manera inteligente, sin pretensiones de coherencia sino de impacto, y cada uno de los cuales estaba pintado de una manera nada puntillista sino más bien sobria y flat.

Más que una impresión lo que Keynes quería hacer es completar un puzzle montando piezas de muy distinto origen. Así se entiende mejor el conjunto de su obra mucho más amplio que le Teoria General a la que se refiere Hicks.

Me pregunto si para comprender el mundo económico en lugar de alejarse del escenario de la acción, no habría que acercarse a examinar extrañas piezas aparentemente inconexas para luego utilizar el genio a fin de unirlas de una forma reveladora.

Dicho de otra manera, quizá lo que hay que hacer en macroeconomía no es tanto perfilar con cuidado los microfundamentos, sino juntar piezas heteogéneas con orígenes muy distintos e intenciones muy diversas.

Quizá lo que nos enseña Kynes es que escribir de economía no tiene porqué ser una forma de realato científico, sino un genero literario basado en la experiencia vital de todo tipo.

«Keynes y el Postimpresionismo» recibió 0 desde que se publicó el Viernes 16 de Abril de 2010 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Juan Urrutia dice:

    Cuando lees la bio por Skidelsky te preguntas si la causa de que las universidades europeas tengan tantas dificultades en dar “nuevos Keynes” no es que para hacer ese tipo de relatos hace falta una vida tan llena de contagios intelectuales como la que tuvo el mismo Keynes… Por cierto que siempre fue un zote en temas artísticos y nunca entendió el postimpresionismo pictórico aunque creó su mercado especulativo 🙂

  2. Tomando la idea del puzzle para mantener los hilos en lo que va a ser un auténtico e incuestionable “off-topic”, esta conferencia de Stiglitz sobre propiedad intelectual tiene la virtud de dar todas las pinceladas y expresar rotundamente todos los costes e ineficiencias del sistema de patentes. Pero cuando la obra va a terminar, parece que hay miedo en poner la última pieza: la alternativa más eficiente al sistema de patentes parece ser la financiación del estado y no se menciona la derogación del derecho de patentes para que el dominio público sea la norma, como pareciera lógico si tuviera que ser el estado quien se hiciera cargo de financiar la innovación. Casi parece que la propuesta más bien es aumentar el interés por el sistema de premios y la vía pública y, tras dejar claro con rotundidad la inaceptabilidad del sobreprecio de la PI, no atreverse a dar la última pincelada. O las dos últimas: si las conclusiones son las mismas para el copyright. Un penique por tus pensamientos… si la hora y dieciocho minutos son un coste suficientemente bajo para ese penique.

  3. hezumartin dice:

    Acabo de entender un poquito más a Keynes. Quizás debería haber sido estudiado en las facultades de filología en vez de las de economía, como género literario es sin duda un éxito. Sin una justificación microeconómica, la macroeconomía se hace literatura.

  4. Juan Urrutia dice:

    mmmm creo Jesús que justamente no lo entendiste. Es al revés, la Teoría Económica en su conjunto no es sino una forma de relato sólo sistematizado a medias, con unas normas de coherencia interna que no tienen porque coincidir con las de la realidad (los modelos no son la realidad económica, sino una forma de representarla).

    Lo que Keynes hace es justamente señalar las tendencias coherentes en el sistema real que no se ven reflejadas en el modelo, entendiendo que en todo caso un nuevo modelo será construido después. Es decir, se da cuenta de que el relato -necesariamente impresionista- previo a la siempre reduccionista sistematización en modelos, es el punto de partidad de todo buen análisis económico.

  5. hezumartin dice:

    ¿Entonces el modelo de Keynes es asimilable al de competencia perfecta en la medida en que tiende a ello? Creo entender que su teoría era “general” porque pretendía abarcar todo aquello que los clásicos, marginalistas e historicistas no abarcaron ¿Dónde queda la distinción entre economía normativa y positiva entonces?
    La teoría económica debe ser un conjunto coherente, algo imposible con la síntesis neoclásica pero eso no significa que no haya otras formas de hacer teoría economía.
    Los modelos de Keynes no son de Keynes sino de Modigliani, Hicks, Samuelson, … Creo entender que Keynes buscó arreglarlo todo con su teoría general. Sin duda es un debate que hoy sigue vigente, añadiendo la idea de impresionista a los postulados de Keynes parece todo todavía más difuminado 😉

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  1. […] Curiosamente, sin embargo, un comenatrio de David de Ugarte sobre mi post de hace dos días sobre Keynes y el Postimpresionismo y que nada tiene que ver con SERIEs, da la clave que yo buscaba. En una parte de su comentario dice […]

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