Desde mi sillón

Un blog de «El Correo de las Indias»

Grupo de Cooperativas de las Indias

IULMINACIONES. XLVI: HUIR

Debe ser la situación general o quizá las enseñanzas de tantos viajes a países descontroladose infestados de guerrillas, nacotraficantes o corrupciones diversas o quien sabe si el aburrimiento propio de un momento singular en mi ciclo vital, o vaya usted a saber cual es la causa; pero lo cierto es que se ha
apoderado de mi el deseo de huir. Mejor dicho de estar dispuesto a huir en cualquier momento con el zurrón con lo indidpensable y el capital humano en la cabeza. Siempre de cara a a puerta de entrada para ver quién se acerca con aviesas intenciones y un bulto en la chaqueta y, desde luego, cerca de la puerta para poder salir corriendo en muy poco tiempo.

Pero hay que afinar un poco más pues no sé si lo que quiero es estar solo en alta mar esperando que el viento se defina o quiero huir de la densidad de los recuerdos que no me dejan toparme con topoi nuevos ya que todos los objetos y todas las ideas son repes. O solo yo ante un teatro renovado, libre o recauchutado. Por un lado mi nostalgia de Salgari y sus corsarios del Caribe y, por otro lado, mi deseo de desordenar mi memoria y abrir los archivos para olvidar lo viejo y aprender algo nuevo, una nueva triquiñuela aque me sirva par comer y para que no se vacíe del todo el zurrón.

En alta mar está la libertad,como perfecta disponibilidad, toda dirección es posible y la elección no es propia sino azarosa. Madrid, muy al contrario, es una isla de la que no se puede salir sino por seis puentes cada uno de los cuales hubiera aburrido a Kant, siempre abigarrados de un tráfico de vehiculos dificil de sortear. Es tan dificil salir que acabas quedándote y sintiendo el tufo característico de la cárcel. No es sudor ni berza cocida o huevos podridos o vomitona reseca, es algo distinto que tiene que ver con la ausencia de horizonte, un aroma que reseca el alma.

Pero estés donde estés,los lugares y las personas están unidas como con chicle, ese chicle que da a las prisiones ese aroma inconfundible que mencionaba. No puedo recorrer la autopista Bilbao- Behobia sin asociar al edificio de euskal telebista a Pedro, o la esquina de Colón y Aguirre sin hacerlo con Enrique o no puedo atacar el puente de Deusto sin recordar la casa de Isidoro o la nueva cuyo balcón único irritaba al genealmente pacífico Juan Pedro.

Todo esta tortura se ha agudizado en o sltimos tiempos. No puedo ver a las palomas enfrente de la Escuela de Ingenieros sin pensar en mi mendigo favorito, el que hace calceta y se afeita frente a un espejo de mano. Si paso por delante de los nuevos ministerios es inevitable que piense en Zuazo contandole a mi padre lo bien que le iba con su patrimonio.

El pasado es una salida al problema de la saturación de asociaciones de ese tipo pues, tal como pasó el jueves, unas fotos del primer curso de carrera de hace cincienta años me demuestran la capacidad de olvidar. Caras que no asocio a un nombre, nombres que no evocan nada y cruzamientos equivoos de caras, nombres y alguna otra característica.

Pero cada vez quedan menos huecos libres en la bibioteda de la memoria. No tengo más remedio que deshacerme de muchas de estas asociaciones inmediatas. Pero para ello debo cambiar de lugar, mirar a otras esquinas, otros edificios, rodearme de nombres que no me digan nada para poder volver a reellenar esa bibioteca ya vacía. No tengo más remdio que huir.

La huida es la vida eterna, una vida completamente renovada.

«IULMINACIONES. XLVI: HUIR» recibió 4 desde que se publicó el Domingo 26 de Junio de 2011 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. manuel dice:

    Que grande es la huida. Al fin y al cabo ser resilientes es tener siempre puertas para la huida en búsqueda de lugares donde renacer.

  2. juan urrutia dice:

    Eso es exactamente; pero también es cierto que se paga un precio.

  3. David dice:

    Doy fe! Pero a cambio vamos haciendo puestos de cabotaje, nuevas libertalias para que las huidas de nuestros hermanos y maestros encuentren respostaje.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] La razón para la huida no es solo que mil cosas se me agolpen en mi cabeza como herederas de experiencias pasadas en una vida ya larga. Es también que historias de la educación reglada son imborrables a apesar de que nunca o muy rara vez vuelva conscientementa a ellas. Hoy por ejemplo mis recuerdos me tenían prisionero de aquel episodio de la historia sagrada en el unos guerreros sedientos del pueblo de Israel llegaban a un oasis salvador y no se lanzaban al suelo para chupar el agua ( algo repudiado por Jehová) sino que la tomaban en sus manos conservando la compostura…. y perdiendo mucha agua. […]

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos nuestros blogs en la
página de registro de Matríz.

El Correo de las Indias es el agregador y plataforma de blogs de los socios del Grupo Cooperativo de las Indias y es mantenido y coordinado por los miembros de la comunidad igualitaria de las Indias