Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Iluminaciones. XIV: hacia una nueva formación (II): Ciencia

Continúo con el intento de ir pensando en qué puede consistir la nuva formación para un mundo nuevo. Para hablar de la ciencia que es lo más serio del mundo que hemos vivido y que queremos preservar pero también adaptar, me voy a limitar a reprudicir la conversación que tuvimos JRC y yo a grito pelado mientras tratábamos de enterarnos simultáneamente en que fallaba el Barça ante el Inter.

Discuitíamos no tanto sobre las diversas formas de medir la excelencia científica (ponderando los índices h y otros indicadores más sofisticadas) o sobre las informaciones que podemos obtener de esas mediciones comparando países y/o políticas científicas, sino más bien sobre las ventajas e incovenientes de la medición en sí.

Se excita JRC haciendo sus mejores esfuerzos en convencerme de un resultado maravillo que se deriva de sus trabajos en la medición de la calidad científica. He aquí el resultado. Cualquiera que sea la ciencia de que se trate y cualquiera que sea el número de los científicos que a ella se dedican, la élite ( el top 5% digamos) medido de la forma habitual mediante el número de citas y el factor de impacto de las revistas en las que se publican esos artículos que generan el índice h así como de las revista de las que vienen las citas ( en una especie de espiral recursiva), encontramos que la élite está compuesta por un número muy reducido de científicos y no proporcional al tamaño de la ciencia de que se trata. La ratio entre número de excelentes entre dos ciencias cualesquiera es aproximadamente la raiz cúbica de la ratio entre el número de científicos que las paractican.

Ambos entendemos que este resultado sorprendente debería ser el efecto de la estructura reticular de los contactos científicos que acaba generando una distribución que exhibe una ley potencial ( del estilo “el 20% hace le 80% del trabajo excelente”). Una recurrencia que, como acabo de reseñar es “scale free”. Por ahí abajo, haciendo su trabajo debe de estar el “efecto Mateo” descubieto por el gran sociólogode la ciencia Merton (padre).

El Barcelon ya no va ganando y pienso que, aun reconociendo lo que ese resultado nos dice de la ciencia como dispositivo social que pierde a muy poca gente por el camino, lo mismo que ocurre en el deporte, expreso mis dudas de que no haya un montón de “sleeping beauties” que no son despertadas por el príncipe u ojeador científico. Mi intuición no puede ser probada empíricamente puesto que los no reconocidos no aparecen en las estadísticas; pero sospecho que así es porque el “encarrilamiento”, que la medición en sí misma propicia, castra la imaginación o puede castrarla. Este argumento tan dificilmente probable es el que, en cualquier caso, ha llevado a Soros a crear el INET abierto, como decía The Economist, a misfits, mavericks, pioneers y open minded from the mainstream.

El Barça ya ha perdido y yo concluyo. Romper la inercia introducida por el “efecto Mateo” es muy dificil, pero puede hacerse especialmente en un mundo de TICs y en el contexto de la sociedad del conocimiento.

«Iluminaciones. XIV: hacia una nueva formación (II): Ciencia» recibió 0 desde que se publicó el Martes 27 de Abril de 2010 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.