Iluminaciones. XIII: Reirse de sí mismo

por | viernes 23 de abril de 2010

Reirse de uno mismo haciendo público lo que, en principio, debería permanecer oculto podría ser una manera cobarde de rendirse pues es posible que lo que estás pretendiendo es hacer creer que lo que voceas no debe ser verdad pues de lo contrario no lo vocearías.

Una vileza, tal como dice muy expresivamente David de Ugarte; pero igual se puede transformar en una forma de rebeldía. En efecto,lLo será si se dan dos condiciones.

La primera es que no haya crueldad alguna. Como sabes que los demás saben lo anterior, estás convencido de que los demás se van a creer lo que voceas y ese contenido que haces público es una manera de mantener las distancias sin crueldad, de una manera amable.

La segunda condición para poder afirmar que el reirse de uno mismo no es necesariamente una cobardía es que estés afirmando a voces y como algo arbitrario, casi como una pose, lo que es una fidelidad inquebrantable al Padre.

La ausencia decrueldad y la fidelidad son elementos constitutivos de la Fraternidad y ésta me parece revolucionaria e incluso, en ciertas circunstancias, hasta rebelde.