Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Hacia el límite y en el límite

En al año 1960 Paul Celan recibión el Premio Büchner y, en su discurso de aceptación produjo una especie de acto poético realmente misterioso que tituló Meridiano. El acto poético, lo poético, sería como un meridano a lo largo del cual no pasa el tiempo y todo es claro y límpido sin sombre alguna. Entresaca ejemplos de las escasas obras de Büchner y especialmente de la Muerte de Dantón que acaba extrañamente con un grito poético de la apoética Lucile que no entiende del lenguaje sino únicamente los sonidos y quien al paso de la carreta que lleva a Dantón y amigos al cadalso responde al grito hamletiano de “¿qien vive?” con un extemporáneo “larga vida al rey”.

La pieza de Celan es un acto poético en sí mismo de manera que no es fácil de analizar para los que no nos arreglamos bien con la poesía pero que debe ser domado si, a pesar de todo no renunciamos a entender lo que es un acto iluminador sin referencias pasadas, un acto puro que reviste la majestad de la Presencia que diría Derrida a cuyo comentario sobre Meridiano se ve uno obligado a recurrir si quiere acercarse a la comprensión de lo que quiere ser el acto gratuito, irreductiblemente original y posiblemente originador de un lenguaje nuevo.

Como Celan era rumano y estamos acostumbrados a reconocer en esos personajes de un origen tal, como Ionesco, Tzara o el mismo Cioran, la puesta en acto de lo absurdo mediante su conversión en otra cosa a través de, o gracias a, lo extarño de su postura vital, no nos extraña que Derrida nos conduzca en su comentario presuntamente clarificador por el camino de la majestad de lo absurdo como lo realmente y únicamente originador que se inmola instantáneamente en un fulgor que diríamos clarificador e inmediatamente olvidado, una iluminación.

Pero todavía cabe en la mente de Derrida una distinción más, el “camino imposible” de recorrer de manera sistemática por quien quiera iluminar como antorcha encendida y a costa de su vida el “camino de lo imposible” que con independencia de su creador sigue ese presunto héroe de la creación ex novo.

Y es justo en este punto en donde se cruza en mi mente la analogía con la Teoría Económica que yo practiqué y admiré y que distinguía los teoremas en el límite de los teoremas límite. En el límite, es decir en una economía formada por un continum de agentes nos encontramos con el Teorema de Equivalencia, un resultado como un fogonazo, lo más brillante que nunca me haya cegado. Lo absurdo, en el sentido implícitamente sugerido antes, se hace real en ese límite que es la irrelidad misma y entendemos cual es el “camino de lo imposible”: el estrecho filo de una situación extrañamente estilizada en la que nadie puede amenazar a nadie con retirarse pues su contribución al grupo es nula. Pero lo que querríamos saber también a fin de comprender si ese absurdo podría ser relevante en el “camino imposible” de la competencia en una economía finita en donde todos tienen una mayor o menor capacidad de amenaza. Para ello necesitamos saber si nos acercamos (de una manera continua) desde la realidad a la absurda irrealidad.

De esta forma lo imposible se transforma en oráculo de lo real y los que persiguen el siboleth de lo absurdo se constituyen en arúspices escuchados absurdamente por los actores de la realidad.

«Hacia el límite y en el límite» recibió 5 desde que se publicó el lunes 18 de abril de 2011 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Bravo!! No hay como leerte desde el mediodía bonaerense para disfrutar de las distinciones que nos arman.

  2. Juan Urrutia dice:

    ¡Qué heríamos sin distinciones!!! De todas formas el “mediodía bonaerense” es una frase-poema que me encandila aunque haya gauchos con puñales clavados en el vecindario.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] Por cierto, esto me recuerda al acto poético según Celan/Derrida del que hablaba el otro día. […]

  2. […] que cada individuo recibe la media de lo que aporta a cada coalición de las que se pueden formar. Esta diferencia entre economías en el límite y economías en el camino al límite ilumina, creía … lo que ya es algo. Pero hay […]

  3. […] marco de mirada evolutiva, «hacia» el límite, no pasaría de intuición si no hubiera dejado en «Economic Development as an […]

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.