Desde mi sillón

Un blog de «El Correo de las Indias»

Grupo de Cooperativas de las Indias

euskeraDesde principios de octubre asisto a clase de euskera básico en la «Escuela Oficial de Idiomas». Son dos clases a la semana de dos horas cada una más otras dos horas un viernes al mes. No se puede esperar aprender gran cosa en apenas dos meses, eso está claro pero aun así me comían los nervios en la primera evaluación. No contaba con eso cuando empecé y me limitaba a disfrutar del recuerdo ya remoto de aquellos tiempos en los que sentarse en un pupitre era entrar en un mundo mágico que me desvelaría secretos llenos de sugerencias. Y lo pasaba estupendamente siguiendo el libro de texto y las aportaciones propias del profesor. Poco a poco creí que recuperaba un cierto euskera de mi niñez cuando en realidad nunca supe nada, pero supongo que sí que había sonidos en mi mente que despertaban haciéndome entender el significado de lo que me querían decir hace muchos muchos años.

Pero nunca pensé que el placer debería haber sido acompañado de un serio estudio del libro oficial y de una concentración en los etxeko-lanak o deberes de casa. Solo sentía entusiasmo y curiosidad por mis compañeros de clase, todos bastante más jóvenes que yo, y entre los que se encuentran personas de muchas regiones españolas e incluso una italiana y un jovenzuelo austriaco. Así que cuando entendí que en unos días tendríamos una evaluación me puse muy nervioso e intenté recuperar los conocimientos que se desvanecían en mi mente, cosa imposible, de manera que llegué angustiado a la evaluación pensando que iba a quedar fatal. Una sensación que me recordó a los exámenes de mi juventud y mi extraña competitividad que me llevaba a intentar ser de los mejores aunque ahora sin estudiar y solo basado en mi pertenencia al pueblo vasco. No dudé que en esa especie de falso examen sacaría una nota alta.

A diferencia de aquellos años salí de la evaluación con la conciencia clara de que ni siquiera sabía si lo había hecho bien o mal pues no estoy acostumbrado a moverme en el contexto de una lengua no solo aglutinante sino también ergativa. Y el tiempo corrió en mi contra y durante dos días no solo hice cuidadosamente los deberes sino que además me preparé psicológicamente para el ridículo del fracaso. De ahí que cuando el profesor me devolvió el examen corregido y conté mis errores di un salto de alegría pues seguramente esos errores no justificaban un suspenso.

¿Y ahora qué? Me pregunto cuanto tengo que estudiar para asegurar el aprobado y el paso al siguiente nivel. Me parece que mucho y de momento esto me entusiasma. Para empezar, voy a dedicar las vacaciones de Navidad para ponerme al día y ver si realmente soy capaz.

¿Lo seré?

«Euskera» recibió 1 desde que se publicó el Viernes 18 de Diciembre de 2015 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos nuestros blogs en la
página de registro de Matríz.

El Correo de las Indias es el agregador y plataforma de blogs de los socios del Grupo Cooperativo de las Indias y es mantenido y coordinado por los miembros de la comunidad igualitaria de las Indias