Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Esperando a Ernesto

El viento silba ya a través de las rendijas de las ventanas del Hotel Tides en Ocean Drive, entre la 14 y la 15, en Miami Beach. Dentro de unas 8 horas llegará este huracan en miniatura y quizá pueda blogearlo en directo.

Pero mientras tanto quizá pueda hacer un esfuerzo y responder a los comentarios que ha recibido mi último post antes de desenchufarme y venir a este continente a visitar a amigos e hijos propios y de los demás. Nada de lo que sigue se entenderá si no se leen esos comentarios previamente.

Empiezo por la hidrologí­a. Me alucina, porque me gusta, esa idea de que haya muchos juegos de parámetros que pueden ser óptimos para simular una cuenca fluvial. Según entiendo, algunos fí­sicos empiezan a estar cansados de las supercuerdas por una razón similar. Parece que hay como 10 elevado a 500 buenas teorí­as M, cada una de las cuales nos llevarí­a una manera distinta de unificar las cuatro fuerzas de la naturaleza. Como dice Lee Smolin “la teorí­a de todo ha devenido la teorí­a de cualquier cosa ( the theory of everything has become the theory of anything)”.

En una situación asi, ¿qué podemos esperar de la meteorologia? El otro dia nos amenazaron en la NBC con que vení­a un tornado sobre Manhatan justo antes de que subiéramos a un autobus para desplazarnos hacia el norte del Hudson. No pasó nada. Llevo dos dí­as esperando a Ernesto y esta vez parece que aciertan pero solo en el hecho de que viene, no en la intensidad ni en la pluviometrí­a ni en la fuerza del viento.

Es decir no hay razon alguna para creer en lo que no experimentamos directamente sino a través de los media que todo lo distorsionan y todo intento de entender lo que otras ciencias dicen es estéril.

Esto se parece algo a la eutanasia del filósofo que creí­a ganarse la vida entendiendo a los demás. Bastante es entenderse entre los practicantes del mismo oficio cuando lo único que en el mejor de los casos detectaremos es un cierto aire de familia.

Pero no es cierto que añore a Platon. Me gusta la diferencia y me complazco en la metástasis imparable de lo incomprensible y en la eliminación de las etiquetas y la individualización de los saberes, aunque luego estos se agreguen en un rizoma misterioso a través de la contextopedia. Por eso me gusta que la clarividencia del insomnio le lleve a Teira a desear de manera peculiar la diferenciación de los filosofos.

Quiza el rizoma somos todos, el conjunto de todos y no me disgustarí­a el hecho de disolver la comprension de mi mismo en la multiplicidad del que no sabe reconocerse en una identidad definida. No me importarí­a ser un primate de los tontos si todos juntos llegamos a hacer la vida aceptable. Es decir a contemplar un huracán que te puede estrellar contra un muro como quien contempla el balanceo de una cuerde de tender la ropa. No se si Ugarte llegarí­a hasta aqui.

«Esperando a Ernesto» recibió 0 desde que se publicó el Martes 29 de Agosto de 2006 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Tal vez la cosa esté en ser para la matria virtual autónoma (un Sión Digital de identidades baratas) guardando para el exterior, el mundo donde los huracanes rompen muros, tan sólo el mito, la cáscara varia, animada ya por otros, de lo que un día planeamos ser pero nos cansó o aburrió hace tiempo. Tal vez ese yo que enfrentaba y creaba huracanes no sea ya, conocida la matria, más que juguete mantenido sólo por amor al dominio público. Una cortina de humo, una entrada de cueva, un pasadizo islandés en una novela de Verne.

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.