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Encrucijada

Este post se podría llamar La difícil conceptualización de lo endógeno total. Aunque la Economía aparece ya como casi una rama de la retórica sin haber llagado todavía a una simple psicología aplicada, deberíamos reconocer que su modelo estándar sigue siendo el mejor instrumento disponible para entender eso de lo totalmente endógeno.

Pero a pesar de esto lo he titulado simplemente Encrucijada pues la mencionada dificultad de conceptualización nos lleva a la encrucijada en la que creo nos encontramos y de la que no deberíamos despreocuparnos. Un encrucijada, en efecto, que proviene justamente del aparente fracaso de la Economía en lo que respecta a diagnosis y a prognosis de la Gran Recesión.

Comenzaré por un lugar aparentemente lejano para ir tirando del hilo. Hoy cabría preguntarse si no será que ha muerto el posmodernismo y si no hay una vueta al modernismo al rebufo de esa Gran Recesión. La horizontalidad de las redes- símbolo de la posmodernidad y de una aparente mutación del poder- ha sido un espejismo y se vuelve a la verticalidad del poder a la antigua. O, mejor dicho, se vuelve a la moderna forma de ejercerlo, desde la fábrica hasta la política pasando por lo societario.

Pienso que estamos ante un peligro así y mi objetivo es el de exorcizarlo mediante algunos apuntes clarificadores. Caer en una vuelta al modernismo sería un peligroso error. Clasifiquemos esquemáticamente los sintomas de uno y otro movimiento. Lo moderno: exogeneidad, jerarquía, centralización, simetría. Lo posmoderno: endogeneidad total, pluriarquía, descentralización, asimetría. Y ahora revisemos cada término de ese contraste.

1. Cuando la endogeneidad es total es dificil imaginar la situación y todavía mucho más difícil imaginar la forma de intervenir en esa situación: no hay punto de apoyo para utilizar palanca alguna.

Esto pone en juego la regulación. Aparece como algo imposible de hacer efectivo,al menos de forma definitiva. Recordemos el ejemplo del Banco Central y generalicemos: cuanto mayor es la credibilidad de una institución mucho máyor el incentivo a capturarla.

De ahi la imposibilidad de decidir. O lo que es lo mismo la emegencia de la indecidibilidad o la indecibilidad. Si no se puede decir es que no se puede decidir. Y sin embargo hay que decidir. A martillazos

Y la inmigración . No existe en un mundo posmoderno global. Es el mundo moderno el que tiene dificultades para entenderla.

2.Comparemos una vez más la jerarquía con la pluriarquía. La primera es buena para filtrar los malos proyectos y por eso parecería que es la forma adecuada para discriminar en un nuevo mundo moderno que se arrepiente de los excesos anteriores que cree poder achacar a la complacencia con cualquier idea. Pero ¿y la movilidad social?

3. Centralización del Tesoro. Recordemos que esto ya se discutió justo antes de iniciar los pasos previos para la conformación del BCE. Y recordemos también que el PEC fue el apaño para no entrar en un Tesoro Unico. Hoy todo esto está roto. Pero habrá que salir al paso de cualquier intento de conformar ahora y a la vista de lo que pasa con el desapalancamiento, un Tesoro único pues no es necesario para una accountability que nos lleve a recuperar la reputación perdida de los bancos centrales independientes y, además, no es suficiente para reforzar la credibilidad de las emisiones pues éstas serían repudiadas por las economías fuertes.

4. (A)Simetria. Los resutados de la asimetría en un mundo totalmente endógeno son no solo dudosos sino sobre todo disruptivos y, por lo tanto, esperanzadores para quien no está agusto en este mundo actual. Es como la rebelión de los capataces:el agente-capataz va ganerando sus rentas hasta que el principal se harta y se cae el tinglado. Malo en general; pero otra vez aparece la posibilidad de la movilidad social. Se podría argüir en contra haciendo notar que esta pretendida movilidad social es como el multiculturalismo de hoy, una muestra del paternalismo vertical de un mundo moderno. Sin embargo, hoy ese multiculturalismo es simplemente un hecho y el poder ha dejado de simbolizarse por un árbol en pie para pasar a ser imaginado como rizomático.

Termino con unos comentarios desordenados. La revolución parecería imposible en un mundo posmoderno. Lo era en el moderno cuando la clase portadora del germen revolucionario era externa al sistema. ¿Y ahora? No hay nada externo al sistema y cabe preguntarse quién portará el estandarte de un mundo imaginado y quién jugará el papel de detonante.

Antes se proclamaba un lema que rezaba “o socialismo o barbarie”. Hoy hemos visto que ha ganado la babarie en forma de socidad civil moribunda y simple coartada para la burocratizacion de la vida.Hoy la pregunta-grito es “babarie o competecia” en todos los niveles.La barbarie está asociada al modernismo que no permite la movilidad social y estratifica el poder. La competencia en serio es la forma de disipar rentas y como tal es una idea posmoderna en la medida de que le ciencia económica ha sido siempre posmoderna puesto que no había nada exógeno en su modelo estándar. Y la competencia, en consecuencia, permite la movilidad social. En el límite todos tendremos, gracias a un trabajo inmenso, nuestros quince minutos de gloria que nos permitirán apropiarnos de un renta tan grande que nos dará ocasión, a pesar de su duración fugaz, a vivir de ella el resto de una larga vida. Todos ( y todos significa todos, incluídos los inmigrantes ya indistinguibles como tales) dilapidaremos nuestras fuerzas tratando de retener esa renta diferencial pero, hagamos lo que hagamos, la fuerza incontenible de la competencia hará que nuestros esfuerzos sean baldíos.

Pero, ¿es esto una revolución? Pues sí y será dificil llevarla a cabo debido a que no hay un sujeto revolucionario que porte la universalidad. Esa, sin embargo, es una idea moderna. Lo que hoy hay son muchos focos distribuídos. Detectar esos focos no es tarea fácil en un mundo totalmente endógeno en el que nadie está siempre fuera. Solo nos cabe detectar o tratar de detectar, mediante una experimentación computacional, pautas de comportamientos sociales que se puedan utilizar como efímeros soportes para la competencia revolucionaria.

«Encrucijada» recibió 0 desde que se publicó el Martes 30 de Marzo de 2010 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

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  1. […] pensamiento sencillo pero turbador me ha hecho volver a la idea reciente de la dificultad de conceptualizar lo totalmente endógeno. Una cosa así no puede tener caparazón y solo puede concebirse a través de la idea de esqueleto. […]

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