Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Presentación

El capitalismo es un sistema económico entre otros concebibles o históricamente observados. Como tal sistema económico específico esta basado en la propiedad privada y en la libertad. La propiedad privada de los medios de producción es un signo distintivo presumiblemente esencial sin el cual no se podría resolver en principio el problema general de incentivos en un mundo presido por la escasez, tal como ha puesto de manifiesto la discusión sobre el llamado socialismo de mercado y tal como lo experimentamos personalmente cuando no podemos apropiarnos el fruto de nuestro trabajo.

En cuanto a la libertad, el capitalismo debe llevar a la práctica la libertad de empresa, la libertad de elección del consumidor y la libertad para crear mercados. Si en estas condiciones de libertad los bienes son conocidos en todos sus detalles, la tecnología no varía y el número y la naturaleza de los bienes existentes no cambia de forma que los mercados abiertos son siempre los mismos, la propiedad privada basta y sobra para que el capitalismo ponga en práctica la producción correcta y una asignación óptima. Si esto no es así, y ciertamente no lo es, el sistema capitalista evoluciona de manera más o menos cíclica y la propiedad privada no basta para que su funcionamiento productivo y asignativo sea el adecuado y tenemos que pensar en su regulación; pero no necesariamente por el Estado, aunque éste sea la institución en la que primero pensamos cuando se trata de regular.

El objetivo general de El Capitalismo que viene es explorar el impacto que sobre el comportamiento del homo economicus, sobre las instituciones básicas del sistema (propiedad privada, empresa, mercado y Estado) y sobre su funcionamiento general vayan a tener la globalización, la importancia creciente del conocimiento y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Esta exploración estará basada, además de en la observación de los evidentes cambios registrados, en la exploración de enfoques teóricos novedosos derivados de las revisiones e interpretaciones alternativas del modelo standard de asignación de recursos, representado por el modelo de equilibrio general de Arrow/Debreu.

Estos enfoques teóricos novedosos están relacionados con la Economía de la Información, la Revolución de las Expectativas, la Teoría de Incentivos, la Teoría del Optimo Subsidiario y con los planteamientos evolutivos y de dinámica social. Sin estos últimos en efecto es difícil llegar a apreciar la mayoría de las instituciones sociopolíticas que enmarcan hoy el sistema económico capitalista; pero no bastan. La formación de expectativas y la adaptación de las creencias de formas más o menos racionales condicionan sin duda el comportamiento de los agentes económicos de la misma forma que lo hace la información existente, su asimetría o su relativa difusión. Y las dificultades informacionales, así como en general los problema de incentivos que condicionan el comportamiento, pueden llegar a representar unas limitaciones que eliminan la posibilidad real de alcanzar un optimun optimorun obligando a contentarse con un óptimo de segundo orden.

De manera muy general se describen a continuación las cuatro partes en las que se presenta el serial.

  • La PARTE I se dedica al homo post-economicus. Las TIC hacen del agente individual algo muy distinto, en la teoría y en la práctica, de lo que creíamos entender y modelábamos hasta hace poco. Lo imaginábamos en efecto, como un ser dotado de racionalidad funcional; pero hoy sabemos que hay otras formas de ser racional que llevan a decisiones poco corrientes y que fenómenos como la identidad o el altruismo pueden explicar algunos hechos sorprendentes. En la práctica el agente individual ya no puede considerarse como alguien sin poder que se adapta pasivamente a las condiciones del mercado. Como consumidor relacionado con otros a través de redes más o menos activas, puede influir a través del efecto-red en la configuración de hábitos de consumo extendidos (estilos de vida) de enorme importancia para las decisiones de producción del sistema. El agente individual también puede conformarse a sí mismo como un verdadero productor (autónomo) o en un pequeño banquero de inversiones, todo ello debido a la disponibilidad de información.

  • La PARTE II se dedica a relativizar algunas ideas tradicionales a la luz de las TIC y de la emergencia de la sociedad del conocimiento. El capitalismo no puede defenderse o explicarse hoy, como se hacía hace años, en base a unos resultados analíticos determinados, tal como pretendía hacer la Economía Neoclásica a partir de los teoremas del bienestar, o en base a las ideas relacionadas con la capacidad creativa del empresario o con la potencia epistémica del mercado que caracterizan la tradición austríaca. Entender hoy el capitalismo requiere un esfuerzo más sutil. Por un lado hay que mezclar ambas tradiciones en un entorno con problemas de información y con restricciones adicionales correspondientes a incentivos mínimos o a condicionamientos epistémicos. Por otro lado hay que integrar en esa manera de pensar la emergencia y la desaparición de empresas y de bienes y la extensión de éstos últimos hasta nociones como, por ejemplo, estilos de vida, y la organización en red de los agentes económicos. Y si las TIC y la disponibilidad de conocimiento nos llevan hacia un mundo así es necesario reflexionar en dos direcciones novedosas. El sistema de libre mercado quizá puede autoregularse de forma que la propiedad privada empiece a bastar por sí sola sin necesidad de apelar el Estado para garantizarla. Por otro lado lo que constituye una posibilidad inquietante, y aparentemente contradictoria con el carácter esencial de la propiedad privada, es la posibilidad de que dicha propiedad privada sea sustituida en ciertas circunstancias por el acceso y de que no deba ser protegida con exceso de celo en otras circunstancias.

  • La PARTE III explica cómo el mercado, la empresa y el Estado cambiarán de fisonomía. En esta parte hay muchas direcciones que explorar. La empresa, ante la posibilidad de no controlar a sus empleados y ante la volatilidad de su demanda y de su estructura de capital, quizá tendrá que prestar mucha más atención al capital social y a los stakeholders. Es también previsible que el mercado sea mucho más volátil, no sólo el mercado de valores; sino el de cualquier bien. Y el Estado habrá de ser repensado. Por un lado hay fuerzas que le llevarían a desaparecer detrás de un conjunto de agencias reguladoras independientes, pero por otro lado no está claro que no vaya a recuperar protagonismo ante muchos fallos de mercado de naturaleza novedosa.

  • En la PARTE IV se prestará atención a los aspectos macroeconómicos del Capitalismo que viene. Todas las modificaciones estudiadas en las partes anteriores y puestas en el contexto de la globalización, acabarán renovando la problemática macroeconómica. Habrá que examinar la posibilidad de que el problema del desarrollo se empiece a solucionar a través del comportamiento empresarial ya que los países subdesarrollados acabarán siendo la salida estratégica obvia. Las instituciones internacionales y las nacionales se pondrán en juego y su pervivencia tendrá que examinarse a la luz de ideas evolutivas. Y, tal como se verá, hay hoy razones para esperar que la tensión entre reglas y discrecionalidad en el comportamiento regulador se acabe.

  • Una especie de EPILOGO, dedicado a estudiar cómo los movimientos antiglobalización reflejan a su manera muchas de las ideas elaboradas en el serial, cerrará este Capitalismo que viene.

El mensaje subliminal que se desprenderá del conjunto de estas cuatro partes es que el capitalismo y el conservadurismo son incompatibles. Esta tensión entre uno y otro generará a su vez un movimiento oscilante que quizá hoy bascule hacia la responsabilidad social, hacia la compatibilización de la creatividad como fuente de cambio con la seguridad necesaria para su emergencia y ejercicio y posiblemente hacía la relativización de la no discrecionalidad del Estado.