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El amor es cosa de pobres

Los pobres usan poco el mercado. Por eso suelen estar en contra del capitalismo aunque éste no sea ya tan terrible como el de la época manchesteriana.

Por eso, poque no se acostumbran al mercado, todaví­a creen en el amor. Este sirve para engrasar los mecanismos de intercambio que se realizan fuera del mercado. Y esto es especialmente importante cuando la mayorí­a de las transacciones no pasan a través de esta institución tan denostada. Lo que es, justamente, el caso con los pobres.

El enamoramiento es otra cosa y su origen en el amor cortés de la época de los trovadores está bien documentado. De esto no hablamos pues es un lastre que hoy simplemente no podemos permitirnos so pena de ser descubiertos como poco fiables en el mercado de trabajo.

Hablo del amor, de ese que San Pablo dice que perdona siempre y que no se envanece. Eso solo existe, tal como digo, entre los pobres y, por lo tanto, se da sobre todo en los paí­ses subdesarrollados. El resto es puro revolcón. Simpático pero nada propicio a la tragedia a pesar del maltrato doméstico. Pura reminiscencia de la época del estraperlo.

«El amor es cosa de pobres» recibió 0 desde que se publicó el Lunes 3 de Diciembre de 2007 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

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  2. […] que se trata de que, en esta época post, todo lo tierno es ridículo tal como intuía al hablar del amor Guardado por Juan Urrutia en miniposts a las 6:37 […]

  3. […] Patético December 5th, 2007 Creo tener un cierto oído para el lenguaje coloquial y creo haber detectado el deslizamiento semántico de la palabra “patético” utilizada como adjetivo calificativo. Desde “tierno” o algo parecido se ha transformado en “ridículo” o que da vergüenza ajena. No pienso acudir a la etimología, pues el lenguaje no es nada tradicional, ni desde luego a los diccionarios del uso de nuestro idioma porque me dan pereza, ni mucho menos argüir que se trata de la influencia anglosajona porque creo que en inglés ha ocurrido algo similar. Creo sinceramente que se trata de que, en esta época post, todo lo tierno es ridículo tal como intuía al hablar del amor […]

  4. […] de una película como ONCE, un musical fallido, una historia de amor desmadejado y un canto al amor que, como sabemos, es cosas de pobres y los irlandeses a pesar de su riqueza recién adquirida siguen siendo pobres en el buen sentido de […]

  5. […] conocimiento nuevo si no hay un enamoramiento pasional por la novedad salvadora. El resto es solo amor del que ya me despegué hace poco; pero no pasión. Sin esta pasión que te hace concentrarte en el objeto de la pasión y creer que esa […]

  6. […] Por lo tanto no hay que decir que hay ciertas “cosas que ni se compran ni se venden”. Tonterías monjiles como en el fondo ocurre en la película de Hartley en la que los héroes trabajan contra la puesta en práctica de las ideas de Marcuse. Hacer del fornicio una fuente de ciudadanía que aunmenta tu capacidad de crédito y, también, el GDP, es una vieja fantasía subconsciente asociada a las ideas tradías de le Escuela de Frankfurt. En la película cobra todo su sentido ese lema de que el amor es cosa de pobres. […]

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