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Droit de suite

Caramba, esto es increí­ ­ble. Resulta que el Ministerio de Cultura va a adoptar la normativa europea del 2001 mediante una modificación de la ley de Propiedad Intelectual en lo que respecta a las artes plásticas y gráficas. El artista tendrá derecho a un pequeño porcentaje del importe de la compraventa de cualquier obra plástica o gráfica que se realice a través de intermediarios profesionales.

Añadamos esta ordinariez al escándalo del canon digital y sigamos sumando.

Si ya me parecí­a indignante que un coleccionista no pueda destruir una obra de arte de su propiedad, imaginen lo que me parece este desmán legal. Una especie de abuso incomprensible o de beaterí­a respetuosa con el genio.

Además hay cosas elementales que no sé si se tienen en cuenta. La participación aumentará el precio a pagar por el coleccionista y eso puede reducir la demanda y también redireccionarla a valores menos arriesgados al reducir la liquidez de ese activo. Por otro lado un buen artista vago nos racionará su obra seguramente pues cuanto menor sea el stock mayor será el precio alcanzado y mayor su participación por lo que no necesitará trabajar tanto.

Para eso que se compre un fondo de pensiones pesarán ustedes y tendrán razón.

Y también habrí­a que tener encuenta la forma de intercambio pues no es lo mismo una compraventa normal que una subasta y entre una forma de subasta y otras hay no pocas diferencias.

Miquel Navarro, de quien poseo un par de objetos artí­sticos, afirma que él nunca se ha beneficiado de la reventa y añade que ” espero que salgamos rápido de esta injusticia”. En represalia, estoy tentado de fundir, en sentidi figurado, uno de esos dos objetos, aunque ya me tienta hacerlo en sentido fí­sico, contárselo a todo el mundo e iniciar un juicio que llegue hasta el Supremo para airear estas innovaciones francesas que se parecen a la excepción que promueve Francia con el cine europeo.

Y para indignarme aun más me entero de que Nagel, que quiere meter en la cárcel a unos industriales que le han copiado un diseño de vajilla, cabalga de nuevo y piensa recurrir la primera sentencia que le da la razón y prohibe que se mueva la “patata de Nagel” de donde la puso la alcaldí­a de Amorebieta. No le basta al artista. Quiere que se reconozca que la imnamovilidad se debe a su derecho de autor que no ha fabricado solo una obra de arte sino que lo ha hecho pensando en su ubicación.

Comparo esta sacralización del talento artí­stico con la actitud de FDV y ya sé con quien quedarme.

«Droit de suite» recibió 0 desde que se publicó el Lunes 26 de Mayo de 2008 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

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