Dos aforismos

por | miércoles 24 de noviembre de 2010

El primero dice: “uno se hace empresario para dejar de serlo”. Piensen sobre ello. Uno no quiere tomar riesgos ni siquiera a cambio de una expectativa de beneficios, pero ya está harto de innovar en su mendicidad enseñando el muñón. El segundo dice algo parecido: “Uno no puede vengarse del padre, matándolo, más que vengando al padre de las humillaciones que recibió”. Piense sobre ello. Uno solo se puede vengar de quien lo merece, como un samurai que elige solo entre los escogidos su próxima víctima. Job venga a Dios, alabándole, para poder vengarse de Él.