Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Me he puesto una vez más a dieta y quizá por eso me llaman mucho la atención todas las imágenes e ideas que se contemplan entretejidas alrededor de la comida. Desde los paseos de dos actores en una serie de televisión comiendo en los pueblos de un país que está «para comérselo» hasta los programas en cualquier cadena sobre cómo hacer unos platitos sorprendentes, el campo visual e ideético está lleno de bocados. El bocado más famoso es el que supongo que podemos decir que Steve Jobs le dio a la manzana de su Apple. Es como comerse New York, pero tampoco pasa desapercibido el mordisco que no solo Rafa Nadal sino casi todos los campeones olímpicos propinan a sus medallas. No, no tratan de garantizar la ley del metal sino simbolizar que se comen el mundo. Incluso, según nos cuenta Anatxu Zabalbeaskoa, hay casas diseñadas por arquitectos valientes que organizan el exterior de una vivienda en Méjico como dos areas similares a dos mordiscos sobre algo primitivamente circular. Estas cosas no ocurren por casualidad y si nuestra psique colectiva está llena de comida debe ser por algo. Quizá porque no estamos satisfechos y no vemos salida a nuestra falta de alegría. Y justo cuando solo nos queda la comida nos avisan que el precio de los alimentos va a subir a causa de la sequía que ha asolado a los países productores de maíz y al uso de este cereal para la fabricación de bioetanol. Así que se mejorará la calidad de vida del mundo desarrollado que no tiene hambre y se deteriorará la de esos habitantes de países pobres que viven casi exclusivamente de ese cereal. La situación es tan penosa que solo se me ocurre comerme un donut. Pero no voy a hacerlo.

«Comerse el mundo» recibió 10 desde que se publicó el lunes 13 de agosto de 2012 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Uy Juan, habría que chequear los datos bien. La primera vez, hace unos años que apareció esta campaña, se demostró falsa. El bioetanol no tuvo impacto alguno en los precios de los alimentos que si subieron, y lo hicieron, fue por los movimientos especulativos de los grandes capitales en materias primas. El debate a punto estuvo de pasar a mayores cuando el gobierno brasileño empezó a denunciar al de Venezuela, como falsario e impulsor de la campaña…

  2. juan urrutia dice:

    Puede que así sea, ojalá. Pero lo que sí es cierto es que la sequía de las llanuras de los USA ha sido muy seria.

  3. juan urrutia dice:

    Horror, me he comido un donut a escondidas

  4. juan urrutia dice:

    Un donut puede cambiar el destino de muchos

  5. Juan Urrutia dice:

    En el FT de hoy, 13 de agosto, hay una columna de Jeremy Grantham (Grantham, Mayo Van Otterloo) de la que destaco la siguiente frase: “Filling the tank of an SUV with corn-based ethanol dispalaces eough calories to feed an egyptian farmer for a year”.

  6. gret dice:

    Abajo aparece un webinario p2p con contraseña… a dónde lleva? Hay vídeos al otro lado? y cuál es la contraseña?…

  7. Juan Urrutia dice:

    No entiendo eso que dices Gretel

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] mundo”. El canibalismo siempre me ha asustado lo suficiente como para tener que pensar sobre comerse el mundo a fin de tranquilizarme y el bozal de Hannibal siempre lo ví como una medida terapeútica, […]

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