Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Capitalismo: un sistema complejo.

En estos días en los que el FT hace un esfuerzo significativo en repensar el capitalismo de la mano de sus mejores plumas y en preguntarse sobre la dinámica de su legitimidad puesta en riesgo por las desigualdades y por la socialización de las pérdidas generadas en el sistema financiero, no parece un mal momento para reflexionar sobre posibles alternativas teóricas al mainstream, la evolución de éste y su posible recorrido, algo, por otro lado, que ya está haciendo desde hace un par de años el Institute for New Economic Thinking en el que, gracias a Soros y otros mecenas, grandes economistas intercambian ideas y plantean investigaciones tratando de explorar nuevos acercamientos a la realidad económica que nos venguen del fracaso intelectual que representa la crisis. ¿O no hay tal fracaso?

Mi opinión es que, en primer lugar, la dinámica de cualquier campo de conocimiento es compleja y puede generar comportamientos inesperados no necesariamente óptimos en el desarrollo del pensamiento y que, en segundo lugar, esto es lo que ha pasado en Economía en los últimos veinte años durante los cuales sí que se han explorado nuevas vías de análisis más allá de los modelos computables de equilibrio general dinámico. Hay muchas novedades, pero entre ellas hay una que a mi juicio representa de manera ejemplar el daño que puede hacer la dependencia del recorrido propia de la dinámica de los sistemas complejos. Hay en efecto una enorme variedad de planteamientos que ponen en entredicho los fundamentos de la economía neoclásica o mainstram. Desde la Behavioral Ecconomics que reuniendo resultados de la Experimental Economicas, de la Experimental Psichology y de la Neuroeconomics pone en entredicho la noción canónica de racionalidad ya bajo sospecha desde las ideas propias de la Bounded Rationality, hasta las nuevas ideas de incertidumbre que esperanzan tanto como humillan a los econometristas dedicados a la predicción, pasando por el estudio de Redes y aquello a lo que me quiero referir hoy específicamente, es decir la dinámica de sistemas complejos alrededor de los cuales y ya desde hace un par de décadas en el Instituto de Santa Fe están permitiendo aclarar la diferencia entre entender (erklärung) y comprender (verstehen) y replantear una vez más la unidad de la ciencia, algo de lo quizá hablaré otro día.

Quiero destacar este desarrollo de la dinámica de sistemas complejos para expresar mi esperanza en ellos pero también para tratar de mostrar que estaban ahí desde hace más de cuarenta años, que incluso tuvieron su momento de gloria y que, sin embargo, hoy parecen olvidados si no fuera por el INET ya mencionado. Hace ya casi un año Axel Leijonhufvud presentó en esa institución un papel en el que reflexionaba sobre la crisis en términos de sistemas complejos(ver aquí) algo que en él era ya cosa antigua. En efecto, fue él quien inició, siguiendo sugerencias de Clower, la idea del desequilibrio como manera de entender la economía de Keynes que reivindicaba versus las ideas keynesianas mainstream que criticaba. Una de sus ideas que, desgraciadamente ha sido sistemáticamente y erróneamente desechada, es la idea de que, si bien dentro de un pasillo neoclásico (idea maldita según los avatares que le ha tocado vivir) las cosas funcionan sin sobresaltos guiadas por la “mano invisible” y las inestabilidades dan origen a ciclos que pueden ser suavizados por las políticas monetarias y fiscales tradicionales y convencionales, fuera de ese pasillo el sistema económico deviene complejo y las recursiones y otras no linealidades puede hacer que, además de emerger propiedades inesperadas, no haya ni política económica ni “mano invisible” que nos acerquen a una situación de equilibrio.

Si no hubiéramos olvidado esa idea, olvido seguramente debido a que los desarrollos brillantes de los ya mencionados modelos de Equilibrio General Computable han reinado indiscutidos bajo la hipótesis de expectativas racionales a efectos de entender el funcionamiento y la ineficacia de la políticas macroeconómicas standard, hace cuatro años que ya habríamos sido capaces de entender el sistema como funcionando fuera del pasillo neoclásico y de pensar en términos de sistemas complejos y de sus sorpresas posibles. Si así hubiera sido nos habríamos percatado inmediatamente de que cuanto más apalancado está el sistema productivo y especialmente el financiero, más allá de un cierto punto, tanto más estrecho es el pasillo neoclásico de forma que deberíamos haber evitado políticas inútiles, podríamos haber tenido en cuenta las dimensiones de los desequilibrios y de las magnitudes envueltas en el apalancamiento y en las pérdidas de valor en los balances adelantando así la correcta diagnosis y la necesidad de coordinar esfuerzos globalmente. Hasta es posible que quizá hubiésemos podido explicar que socializar las pérdidas del sistema bancario es mejor para todos que dejarlo caer, cosa que hubiera ocurrido si los platos rotos los hubieran tenido que pagar solo los accionistas a fin de mantener el sistema financiero con respiración.

Vemos pues que el presunto fracaso de la forma de pensar económica no es total sino que su apariencia se debe a la ya mencionada dependencia del recorrido, resultado de la naturaleza compleja del sistema dinámico de la evolución de las ideas y que hace de la dinámica de éstas algo impredecible y difícil de entender. Por esa razón las consideraciones propias de la complejidad no tienen fácil acceso a la discusión pública para detrimento de su calidad y consecuente simplismo de las soluciones alternativas propuestas.

Cabe el consuelo de que ahora seremos conscientes de esta debilidad ya que muchos de los desarrollos mainstream en realidad apoyan ese cambio de escenario. Las asimetrías informacionales, el comportamiento de rebaño que aquellas propician sin necesidad de suponer sesgos psicológicos y otros muchos desarrollos, nos deberían haber acercado a la aplicación de las ideas de los modelos complejos al análisis de la realidad económica en escenarios excepcionales.

Concluyo de momento diciendo que si bien no hay tanta novedad como se piensa en los nuevos desarrollos, merecería la pena revisar los planes de estudios y las políticas de financiación de la investigación o de promoción de los investigadores así como las formas de publicación a fin de no permitir que las idea se pierdan. Pero tambien quiero añadir que muchas de esas ideas subterráneas, como si fueran vanguardias artísticas despreciadas excepto por un puñado de snobs, son importantes para no cegar la visión, para mantener jóvenes y alerta a las agencias reguladoras y para también ser capaces de entender la dinámica de la legitimidad de las instituciones y prevenir las tensiones sociales que acaban ocurriendo cuando las cosas van mal Y no se sabe explicar por qué.

«Capitalismo: un sistema complejo.» recibió 5 desde que se publicó el sábado 14 de enero de 2012 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] Más sobre la economía de mercado como sistema complejo en Juan Urrutia. […]

  2. […] toma como un dato no necesariamente generalizable. Aunque no sea totalmente obvio algo así cabe en mi post de ayer sobre el capitalismo como sistem […]

  3. […] en concreto. Harford, una vez concluido que, en un sistema complejo como la economía, la experimentación continua, la prueba–error de la evolución biológica, […]

  4. […] para explicar el presunto fracaso actual de la teoría económica mainstram tal como explicaba en este post o en su […]

  5. […] en que lo que éste tiene que decir hoy no es muy distinto de lo que yo decía en estos dos posts (este y su continuación) que ahora trataré de resumir para pasar ya a otro estadio en la preparación […]

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.