Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Call me Ismael

Un antiguo amigo del que he perdido la pista me educó hace años en la apreciación de Moby Dick de Melville ( sí­, el mismo del escribiente Bartleby y de otras maravillas) como un Quijote moderno con el capitán Achab como el hidalgo y con Ismael como un Sancho.

Seguramente este es un lugar común para los que se dedican a la crí­tica literaria; pero este no es mi caso. Mi caso es uno de fijación con el primer párrafo de esa novela.

Un primer párrafo es como los tí­tulos de crédito de una pelí­cula de las de antes. Como decí­a un tercer amigo que compartí­amos el otro amigo y yo, el director siempre intenta dar un do de pecho en la primera secuencia para atraer tu atención y, si ese comienzo es malo, apaga y vámonos. Y de hecho se iba y nos enseñó a todos a saber despegarnos de la cálida butaca de un salón de cine de una ciudad lluviosa cuando el director no estaba la altura de nuestro pedantesco conocimiento del leguaje fí­lmico.

Es un primer párrafo tan maravilloso el de Moby Dick que pienso que deberí­amos lanzarnos a hacer una colección de ese primer párrafo en todos los idiomas a los que ha sido traducido. He aquí­ el original.

Con un primer párrafo así­ quedas atornillado a la silla en la que estás sentado al abrir el libro. No hay manera de cerrarlo. Ya hablaremos de él; pero de momento presten atención a las tres primeras palabras. Me bastan para decir lo que quiero decir.

Quiero decir que Cervantes con su puesta en escena se nos muestra como un notario omnisciente al que yo intento prestar atención; pero que acaba aburriédome con su prosa jurí­dica que oculta si me han dejado o no un legado en una herencia, algo muy distinto de lo que hace Melville. Este tipo, unos siglos más tarde, delega en Sancho/Ismael la narración de la historia con sus propias palabras, de forma que ya sé que voy a entender lo que me quiere decir y no tengo dudas respecto a la herencia.

Pero lo que realmente persigo con este post pretendidamente literario es proponer el “call me Ismael” como el santo y seña de los que creemos desear una comunidad desterritorializada en la que poder tener una conversación que nos distraiga de pensamientos lúgubres

«Call me Ismael» recibió 11 desde que se publicó el Miércoles 14 de Junio de 2006 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Virginia dice:

    Yo me apunto, todo menos los pensamientos lúgubres. Alegría, alegría.

  2. David dice:

    El problema de Moby Dick es que es una novela de párrafos: “Escribo tan bien y tengo tanta imaginación que me puedo permitir olvidarme de mi novela y contarle al lector todo lo que siempre quiso saber sobre ballenas y en ninguna enciclopedia le supieron explicar”. Hoy en día, no obstante, ya no es el mar, sino los cielos: “Some years ago – never mind how long precisely – having little or no money in my purse, and nothing particular to interest me on shore, I thought I would sail about a little and see the aery part of the world.” Porque Easyjet, por little or no money, da un juego que el Pequod nunca pudo dar, los aeropuertos son lo que decías en otro post, los viajeros pueden ser cualquier cosa (no sólo un canibal) y cualquier azafato de una línea de bajo coste es mil veces peor que Ahab (me los imagino clavando en el ala cualquier pieza del duty free como recompensa para que el que les cace su ballena blanca particular). Y el espacio entre asientos no desmerece del ataud en el que Ismael sale del atolladero… A ver quién es el Melville que lo cuenta.

  3. Juan Urrutia dice:

    Querido David: brillante, demasiado brillante que diría el Nietzsche de de una remake mezclada del Anillo con Bob Wison al timón.
    Poner al día los textos clásicos es una tarea honrada, pero yo solo quería coleccionar versiones de ese primer párrafo. Por ejemplo la que tu empiezas a elaborar y no terminas. Hazla y la colgaré y no del pescuezo a no ser que sea infumable, cosa por cierto harto improbable si realmente te pones a ello.
    Escribir ficción es dificil y leerla todavía más. A mí me basta con que me quiten el aliento y eso es lo que hace Melville en ese primer párrafo.
    No se lo digas a nadie; pero a mí me basta con las tres primeras palabras: Call me Ismael.

Pingbacks recibidos desde otros blogs

  1. […] Termino el primer borrador de entradilla a la gran novela de Bilbao con un párrafo, el segundo, que introduce otro tema que estará presente en toda la saga. Este párrfo y el anterior constituyen conjuntamente ese comienzo a una obra de ficción que basta y sobra para saber si el autor es alguien con quien querríamos conversar o más bien alguien a evitar. Sobre primeros párrafos ya escribí hace tiempo y ahora se trata de aplicarme el cuento a la búsqueda de una comunidad desterritorializada En una percha ahorcada sobre la puerta abierta del armario cualga su smoking de solapas brillantes redondeadas y, toque personal, una abertura trasera que lo hace similar a una americana pero que es tan larga que parecería que desea dejar entrever lo que hay que ocultar. Ella está vuelta hacia la cama sentada sobre la silla del tocador con el brazo derecho apoyado en el frío cristal que lo cubre y con la mano del izquierdo sostiene un cigarrillo que se quema solo. Yo me abrigo bajo la manta y siento el vacío en las ingles que nunca dejará de proporcionarme su desnudez inconsciente aunque duramente trabajada como provocación casta y que hoy se manifiesta en un escorzo de muslo ensombrecido por un chaquetón de piel de cordero que deja al descubierto sus largas piernas, esas piernas que, años más tarde y enfundadas en unos pantalones de raso muy a lo Greta Garbo, sostendrán sus éxitos musicales. Ahí están, pero la presión con la que se cruzan me hace saber que mejor renuncio a exacerbar el deseo; enciendo yo también un cigarrillo y me dispongo a escuchar una vez más esa historia que he oído cien. Yo no sabía en ese momento que esta era nuestra última noche juntos, que mañana, después del concierto, ya no habría ocasión de acariciar la suave seda gris de su sexo. […]

  2. […] además, en su primer párrafo meciona, junto con mi primera frase favorita /(Call me Ishmael) otra que ganó un concurso restringido al ámbito linguístico alemán: “Ilsebill salzle […]

  3. […] se sabe que me interesan los primeros párrafos. Digo que se sabe, y quiero decir que parece ser que se sabe, porque me acaba de llegar de forma […]

  4. […] para defender mi posmodernismo. Es posible que en mis últimos años me especialice tanto en párrafos iniciales de novelas como en contraportadas de […]

  5. […] mi venganza y a conducirlo me apresto con la diligencia y la paciencia de la Thurman en Kill Bill. La primera frase es crucial. Puede ser corta o larga, puede restallar como un latigazo o susurrar como una sinuosa boa […]

  6. […] pero tampoco debe ser sencillo aparentar un cierto colaboracionismo». Juan Urrutia… Más Melville que nunca. Comentar post (0) Clic para cancelar […]

  7. […] Lo que explica mi silencio en los últimos días es, por un lado la situación económica que, una vez bien diagnosticada, dicen, no parece responder rápidamente a las medidas tomadas a cualquier nivel. Pero por otro lado, la verdadera razón es que me he desplazado a nuestra cassita de Foixà en el Baix Empordà a fin de visitar el lugar de los hechos y asegurarme y asegurar a otros que estoy vivo. Esta especie de seminario en supervivencia o postmortencia, como se quiera, me ha permitido rehacer mi agenda vital en general, pero también algo más prosaico y atono con el silencio del lugar:encontrar otro primer párrafo reseñable aunque no comparable al Call me Ismael de Melville. […]

  8. […] autor de ficción se la juega de verdad tal como decía hace ya muchos años usando como ejemplo el Call me Ismael de Melville. Siempre he pensado eso y puede que ahí está la explicación de mi escasa, por no […]

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.