Desde mi sillón

Un blog de la Red de las Indias

Grupo de Cooperativas de las Indias

Abierto en canal

Mi plan personal de infraestructuras sigue su camino. Ha pasado mucho tiempo desde que en la infancia conseguí fabricarme mi primera cicatriz gracias a una caída desde una vieja verja hasta una oxidada punta de hierro que me abrió la rodilla izquierda. Ahora la cicatriz que me va a dejar la extracción de la vena de la pierna izquierda para hacerme los bypasses conecta ya el tobillo con aquella cicatriz.

Por otro lado la casi imperceptible cicatriz que me dejó la extracción de la vesícula antes de la existencia de la laparoscopia une ya el ombligo con el esternón y, para terminar de momento, el comienzo de esa bisagra ósea de urgencia con la garganta está cubierto por la reciente cicatriz de la operación de corazón.

Ya que parece que me lo pide la vida estaría dispuesto y hasta deseoso de completar esta especie de canal de panamá que no une dos océanos pero sí dos mundos, el exterior y el interior. Solo me falta romperme el fémur y operarme de algo relacionado con el intestino grueso. Si lo consiguiera mi continua fisura epidérmica sería no tanto como esa grieta que hay en todo según Leonard Cohen y a través de la cual nos llega la luz, sino más bien como un canal que puede abrirse y profundizarse justamente para observar lo obscuro, las vísceras, dejándome así libre de los problemas que plantea la verdad y capaz en cualquier momento de observarla directamente abriédome en canal a un coste muy razonable.

«Abierto en canal» recibió 3 desde que se publicó el domingo 18 de septiembre de 2011 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Juan Urrutia.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. Quim dice:

    Me alegra verte blogueando asiduamente de nuevo.

    Sin ánimo de ensombrecer tu sano ejercicio de autoironía, me temo que el tajo va a tener que alcanzar un poco más arriba; y aún así es probable que, en lugar del bosque, lo único que encuentres sean los árboles que lo ocultan. Eso al menos es lo que me ha parecido entender de esta crítica del libro “Incognito”, del neurólogo David Eagleman:

    http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/books/reviews/incognito-the-secret-lives-of-the-brain-by-david-eagleman-2268847.html

    See you soon,

    Quim

  2. Juan Urrutia dice:

    Gracias por la referencia y quizá esté patinando; pero me parece que si el tajo me separa los ojos voy a topar con la pregunta eterna: cómo me veré los ojos como partes de mis adentros si con ellos tengo que mirar esas víscera?

  3. Quim dice:

    Lo de la longitud del tajo sólo era una extensión de tu licencia poética. Pero no te preocupes, según Pedro Ugarte para echarle un vistazo al alma ya no es precisa incisión alguna: http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/espejo/alma/elpepuespvas/20110917elpvas_15/Tes

Si no tienes todavía usuario puedes crear uno, que te servirá para comentar en todos los blogs de la red indiana en la
página de registro de Matríz.