Solbes/Caruana

por | lunes 19 de diciembre de 2005

Decí­a el jueves pasado que hablarí­a sobre el roce Solbes/Caruana. Lo voy a hacer; pero antes debo tomar nota de dos artí­culos que se me han cruzado este fin de semana.

Decí­a Stiglitz en su columna sindicada del domingo en El Paí­s Negocios que la retirada de Greespan nos deja con la duda sobre la independencia de la Fed puesto que el gran maestro intervino en polí­tica en no pocas ocasiones. Decí­a Cacho en El Mundo del domingo que Caruana no era independiente; sino el largo dedo de Pizarro y que, ahora que no parece tener oportunidad de renovación, ataca a las Cajas quiz á en defensa, insinúa Cacho, de ese mentor suyo que ve su presidencia de Endesa atacada indirectamente por la Caixa.

Estos dos artí­culos nos hacen ver que las instituciones no se improvisan y que aquellas que son solo de diseño no tienen por qué durar, que pueden ser manipuladas y que pueden acabar desolviéndose. No quiero decir que los Bancos Centales no hayan servido para nada; pero sí­ que se nota últimamente que se les empieza a escatimar su mérito en la victoria sobre la inflación que, en parte, podrí­a ser entendida como resultado de la globalización y el correspondiente incremento de la competencia.

De ahí­ a pensar que sus peligros pueden ser mayores que sus ventajas no hay que unos pasitos. No serí­a pues de extrañar que estos todopoderosos Bancos centrales acabaran, en el mejor de los casos, como una simple pieza pieza del sistema de supervisión bancaria.

Pero si esto fuera así­, estas instituciones de diseño serí­an tan independientes como la CNMT o la CNE; pero menos que un Banco Central. Esto parece ser lo que piensa Solbes del actual Banco de España al que solo le queda precisamente esas competencias supervisoras e inspectoras y para el ejercicio de las cuales no necesita grandes estudios macroeconómicos o monetarios; sino que le bastarí­a con los propios de un auditor sofisticado.

Que el gobernador hable sobre Polí­tica Fiscal no parece muy discreto cuando la Polí­tica Monetaria, irremediablemente unida a la Fiscal, est á en Franckfurt. Arremeter contra el vicepresidente por haber violado la independencia del Banco de España puede, en consecuencia, ser contraproducente pues puede tentar al gobierno a proponer una redefinición del Banco de España apresurada y enrabietada.