Hiyab
Los noticieros habituales broadcast el asunto del pañuelo de cabeza (hiyab) de una niña que, por empeñarse en llevarlo puesto, no puede entrar a clase en el I.E.S. Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón en Madrid. El Consejo Escolar refrenda la prohibición en el fondo, supongo, porque ese pañuelo es un símblo de sumisión. Vale; pero a mí lo que me emociona es la actitud de cinco compañeras que para apoyarle se presentan empañoladas cada mañana. El supuesto símbolo de sumisión se ha convertido en un símbolo de rebelión. Y una rebelión contra muchas cosas, entre ellas la sumisión al poder oculto de la sensatez burocrática.


La prohibición original no era por ser un símbolo de sumisión. Simplemente estaba prohibido llevar gorras o cualquier cosa que cubriera la cabeza. Aunque si se pueden cambiar las normas, se cambian las normas.
De acuerdo contigo en que es emocionante la muestra de solidaridad de las chicas. Los símbolos son jugetones
Tal y como he visto en varios medios ¿es relevante para entender la noticia que el padre de la rebelde original sea responsable de un centro islámico? ¿sobraba ese detalle en las informaciones?