Breves

Hiyab

Los noticieros habituales broadcast el asunto del pañuelo de cabeza (hiyab) de una niña que, por empeñarse en llevarlo puesto, no puede entrar a clase en el I.E.S. Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón en Madrid. El Consejo Escolar refrenda la prohibición en el fondo, supongo, porque ese pañuelo es un símblo de sumisión. Vale; pero a mí lo que me emociona es la actitud de cinco compañeras que para apoyarle se presentan empañoladas cada mañana. El supuesto símbolo de sumisión se ha convertido en un símbolo de rebelión. Y una rebelión contra muchas cosas, entre ellas la sumisión al poder oculto de la sensatez burocrática.

mm

Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.