Breves

Y Godot no llegó

Ya dije que podría ocurrir, pero tenía mis esperanzas. No me importa tanto por el esfuerzo inútil de cableado y sincronización de aparatos, ni siquiera por el fracaso de una fiesta que estuvo falta de emoción por el resultado ya conocido cuando comenzó, sino por el hecho de que me invade la sensación de desconocimiento de lo que pasa, de que lo que pasa solo pasa entre bambalinas sin que nadie se entere. Cabía la posibilidad de que Godot retrasara su llegada y ya lo dije; pero esa aparente clarividencia no me consuela de lo que me parece una chapuza. Lo que iba a durar quizá hasta hoy sábado se solventó en 10 horas después de la cena del jueves. Pasaron la noche en blanco para nada económicamente relevante hoy y ahora. El bloque fiscal es flojo y las multas como siempre son self-defeating, los fondos de rescate están cicateramente dotados y los eurobonos se posponen implícitamente para siempre. Rien de rien, gar nichts.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.