Breves

¿Y de la final qué?

copa-del-rey-final-2015Creo que la última vez que estuve en un campo de balonpié fue en la final de copa del año 84 jugada entre el Barcelona y el Athletic en el Bernabeu. Final en la que ganó el Athletic de Clemente con un gol marcado por Endika, un antiguo alumno de mi mujer en el Instituto de Getxo, y que terminó con una tangana en la que Goiko volvió a lucirse después de una buena patada a Maradona. Ocurrió, como ya he dicho, en Madrid y viajamos unos amigos catalanes y nosotros juntos desde Vitoria con las banderas de ambos clubs ondeando a un lado y al otro del coche.

Y de la del sábado pasado ¿qué? Volvimos a ir juntos y no digo más pues la diferencia de calidad entre los dos equipos es demasiado exagerada. Aunque había más bilbainos que culés yo me encontaba en la parte del campo que correspondía a los forofos del Barça pues iba invitado por los amigos que querían vengarse en mi presencia de la derrota de aquel 84. Tampoco tengo nada que decir respecto a la pitada al himno que fue tan sonora que tuve que preguntar a mis amigos que si se había pitado al Rey o al himno pues no podía oír este.

Solo quiero añadir que a la salida y en medio de un trancón peligroso escuché una conversación entre athleticos susurrando que hay que estar dispuesto a romper el tobillo del mejor de los enemigos para igualar fuerzas. La marea de gente me trasladó y no pude terminar de oír estos comentarios.

Me quedé pensativo pues no me pareció muy deportivo, pero tampoco me pareció tan mal. El Athletic me nubla la visión ética. No es tan de extrañar cuando estos días estamos conociendo los entresijos poco edificantes de la FIFA

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.