Juan Urrutia, el autor y el economista
Es posible que la Propiedad Intelectual no haga falta. Es decir que la competencia haga su trabajo sin necesidad de que exista ni copyright en el mundo cultural ni patente en el mundo industrial.
Un país pequeño y abierto en un mundo globalizado sólo puede competir mediante incrementos continuos de la productividad generados por una innovación permanente. Esta innovación permanente exige una mezcla de cooperación y rivalidad como la que se daría en un sistema abierto de ciencia o cultura en el que, tanto los investigadores y creadores como las empresas de un tipo u otro, pusieran en común su conocimiento científico o su capacidad creativa.
Esta mezcla sólo se da cuando concurren unas circunstancias especiales en la demanda de ciencia o de cultura por parte de las empresas de un tipo u otro: condiciones
. Estas condiciones especiales exigen que el producto intangible que ha sido inventado por científicos o creadores culturales, así como su calidad, sean críticos para la empresa industrial de base científica o para la empresa cultural que lo usan como input.
En general, en el mundo cultural no se dan las condiciones
. Luego para conseguir la mezcla de cooperación y rivalidad que es óptima para la sociedad se requiere de la extensión de la propiedad privada a la propiedad intelectual en forma de derecho de autor o copyright. Precisamente por esa necesidad, renunciar a este derecho (si la legislación lo permitiera) constituiría una verdadera señal creíble de que el autor tiene fe en la calidad de su obra.
En estas condiciones sería de esperar que, o bien los precios de mercado reflejaran esas calidades diferentes, o bien que, sabiendo esto, todos los creadores renunciaran a sus derechos de propiedad intelectual. En cualquiera de estos dos casos la innovación cultural sería más intensa y sólo saldrían perjudicadas las sociedades gestoras de derechos de autor.
En el mundo industrial basado en la ciencia, sin embargo, sí que se dan las condiciones
de forma que la mezcla óptima de cooperación y rivalidad ocurre sin necesidad generalizada de tener que usar al efecto esos monopolios temporales que proporcionan las patentes. En consecuencia renunciar a esa especie de monopolio, de cualquier manera de las posibles, no constituye una señal creíble de la calidad del producto.
En estas condiciones las rivalidad en el mercado nos llevará a una buena asignación para los consumidores y a una situación en la que la innovación será más rápida que lo que sería en un mundo con patentes.
Sirva como introducción una doble consideración: que convergerá en el planteamiento
Con los perfiles que hoy presenta el concepto de innovación es el resultado de una historia de 50 años fácil de describir.
En los años 50: Todavía no se había estandarizado la idea de competencia perfecta propia de la noción estática de un sistema de mercado y se hablaba todavía del capitalismo, caracterizado por la libre entrada de nuevas empresas, como el gran motor del crecimiento, una gran máquina creativa1.
La diferencia era grande y Schumpeter o Baumol podían defender incluso al monopolio a efectos de generar progreso tecnológico (que así se llamaba entonces a la innovación).
En los 60/70: Se incorpora la idea de progreso tecnológico en Modelos de Crecimiento que, aunque parezcan dinámicos, son realmente estáticos2. Esto es lo que yo aprendí: p.t. incorporado o desincorporado, ahorrador de trabajo o de capital, etc.3
En los años 80: Surge la Teoría del Crecimiento Endógeno según la cual el motor del crecimiento está en el residuo de Solow o PTF que depende bien del capital humano, bien de los gastos en I+D4. Ambas ideas atrajeron la atención sobre la Ciencia abierta como base para la innovación que incrementa la productividad.
Aquí nos encontramos con una especie de paradoja que empaña nuestra visión de economistas (los juristas, como siempre, lo tienen claro con matices).
Hace 50 años Arrow plantea el problema de una forma que queda gravada en el disco duro de los economistas. En relación a la invención (que sostiene lo que hoy llamamos innovación) la mejor forma de compatibilizar el incentivo a crear (inventar, innovar) y la socialmente deseable difusión de la creación es el otorgamiento de un monopolio temporal al creador (patente) o copyright5.
Así nos encontramos con un izquierdista (Arrow) que quiere:
Con el resultado izquierdista de reducir la competencia.
Quizá la Propiedad Intelectual (civil o mercantil) sea un obstáculo a la innovación en condiciones no muy extrañas.
Con el resultado derechista de incrementar la competencia.
Pues bien, a través del juego de esta especie de paradojas y contraparadojas, nos encontramos en un campo que:
Exige una extraña mezcla de cooperación y (rivalidad) (que puede ser impedida por la legislación de propiedad intelectual).
Pues este es el campo que quiero estudiar y exponer ante Uds.
Uno: Cómo es posible compatibilizar la cooperación con la rivalidad siempre que se den unas ciertas condiciones
sin distinguir todavía entre industria (de breve científica) y cultura.
Dos: Distinguir entre industria de base científica y cultura para ver que:
Tres: Presentar unos comentarios finales en los que se hagan referencia a asuntos relacionados y de gran importancia:
Y, sobre el papel del mecenazgo en todo esto.
Cuarto: Terminar con un canto a la competencia y la libre entrada como el viento que disipa la proliferación de ventas que hoy "gripa" el sistema económico en el que vivimos y viviremos.
Parte 1: Cómo es posible la compatibilidad entre cooperación y rivalidad en un mundo sin Propiedad Intelectual
Parte 2 : Cómo en un mundo con Propiedad Intelectual ocurren cosas extrañas (como que la renuncia a ella puede servir como señal) que nos pueden explicar porque la Propiedad Intelectual puede ser nociva.
Para no distinguir de momento entre Ciencia y Cultura, hablaré de "creatividad" y me preguntaré como se puede mantener un sistema de "Creatividad Abierta".
Hay dos tipos de razonamientos de los que no voy a decir nada, a pesar de haber pensado sobre ellos en el pasado.
Los argumentos típicos a favor de la "Creatividad cerrada":
Otras cosas bien reales; pero que parecen no tener gran aceptación como argumentos a favor de la "creatividad Abierta":
Voy a omitir también argumentos explicativos de porqué hay propiedad privada de ciencia básica y propiedad privada de creaciones culturales. Aceptaré que son buenos y que la "creatividad" de la que estoy hablando está generada por algo o alguienes que son los propietarios. La pregunta es entonces ¿cómo se compatibiliza la creatividad cooperativa con la rivalidad posible gracias a la privatización?.
Voy pues al argumento principal justifictivo de una "creatividad abierta"6.
Primero: los creadores tienen un contrato social implícito según el cual
Segundo: Aunque los creadores no fueran unos animales tan raros, no necesitan patentar para ganar.

El "Red Hat" correspondiente tiene que vender; pero para ello es necesario que haya una demanda trivial por parte de alguna empresa. He aquí el quid. Raymond en una revista de libre acceso propone la siguiente lista de condiciones para que hay esa demanda, condición que él refiere a la empresa de bases científica pero que yo traduzco a mi creatividad para luego separar, en la siguiente sección, la ciencia y la cultura.
hay demanda, entonces, dada la idiosincrasia creativa y la existencia de intermediarios hay mercado sin Propiedad Intelectual"Si la invención o idea creativa está incorporada en un producto (lo que siempre es el caso), si la reproducción, imitación o copia exigen una cierta formación intelectual o técnica que haga que la imitación nunca sea sin costes (lo que ocurre en general) y si hay limites a la capacidad de reproducción (lo que es bastante obvio en la mayoría de los casos), el valor descontado presente de las cuasi rentas que recibe el creador inicial en ausencia de copyright o patentes es positivo. Pero es que además, no solamente es positivo; sino que crece a medida que se reducen los costes de reproducción y el producto en el cual la idea se incorpora" (Boldrin y Levine).
Acabo de mostrar que es posible que la Propiedad Intelectual no haga falta. Es decir que la competencia haga su trabajo sin necesidad de que exista ni copyright en el mundo cultural ni patente en el mundo industrial siempre que se den las condiciones
.
A mis efectos: Estoy hablando de ciencia cuando se dan las condiciones
: Farmacéuticos; cocina
Estoy hablando de cultura cuando no se dan las condiciones
: Teatro Nacional; periodismo, editorial
El mundo, como siempre, presenta resultados y casos mixtos: Software ?
Vayamos a un mundo en el que hay P ropiedad Intelectual
Ya sabemos que una "acción" funciona como una señal creíble cuando sería irracional el tomarla a no ser que se de lo que pretendo señalar. Ejemplo:
Pensemos ahora en un mundo en el que, como en el nuestro, hay derechos de autor y patentes.
Yo acabaría con la propiedad industrial o patentes.

Yo no acabaría con la propiedad intelectual del copyright.
Aunque ampliaré el abanico de modalidades como en la licencia creative commons, inventada por Lawrence Lessig y que:
Conclusión
En cuanto a patentes:
En cuanto a derechos de autor sonó la alarma de manera dramática.
Ya hay intentos, instituciones: Creative Commons.
Ya hay derrotas para los defensores:
Conlusión
Todo lo dicho hasta aquí puede parecer esotérico, alucinaciones peligrosas de elucubradores teóricos o, en cualquier caso, de importancia bien limitada y no extensible.
Pues no se consisten:
No tiene nada de esotérico, es teoría economía de la correcta principal, no exclusivamente neoclásico, basada en la Teoría de la Información.
Es decir, nuestros hijos la saben ya.
Y, sobre todo, al menos par mí (que quise ser economista para salvar al mundo), pone en juego mis creencias, me incita a revisarlos y me mantiene joven:
De creer que la propiedad era un robo, a pensar (i) que es imprescindible para la incentivación y la buena asignación de recursos y (ii) que había que extenderla para evitar la tragedia de los prados comunales o las postguerras, para finalmente llegar a pensar que hay que frenar su extensión porque la tragedia de los commos puede convertirse en la realidad de los commos. En el mundo en que la tecnología y las redes, hace de los rendimientos crecientes a escala una posibilidad real.
Por todas estas razones reitero mi agradecimiento
Pero termino con una felicitación a Ibermática por haber creado el Instituto Ibermática de Innovación y a su productor por empezar a hablar de la Sociedad de la Innovación y de empezar a hacer algo por la innovación. Por ejemplo medirlo.
1. Baunol 2002
2. Equilibrio General Agregado y en el tiempo
3. Ver implicaciones a partir del pleno empleo
4. Paul Roemer
5. Para imitar una receta de Aduriz (Mugarita) en caso tendríamos que pagar un Potlach. (Aduriz nueva seguido por Michelin)
6. Con un argumento poco técnico: los hay mucho mejores. Ver más adelante
7. Ya esta ocurriendo de manera acelerada
8. Es lo normal entre nosotros.
9. No es lo mismo Coetze que Dan Brawn.