Sin Paliativos IV: Teoría y Metodología

Para casi terminar con este segundo volumen de A Trancas Y Barrancas me falta comentar sobre las publicaciones recogidas bajo los epígrafes de Metodología y Filosofía Económica y, por otro lado, Economía General. En estos dos apartados se ve bien que no todo era en la época granel salpicado de algún tema selecto. En estos años de los noventa tirando a finales, parecería que me encontraba en buena forma tanto en Metodología como en Filosofía Económica además de volver a interesarme por utilizar la Teoría para aclarar temas espinosos.

En cualquier caso en esa época ya no me importaba tanto hacer una gran carrera académica como dejar claro lo que yo opinaba sobre temas difíciles que creía poder aclarar con mis viejas convicciones intelectuales. Por esa razón las publicaciones son de tipo periódico o tipo revista intelectual frecuente o aparecen en publicaciones correspondientes a instituciones gubernamentales o universitarias. Por lo tanto el contraste entre publicaciones a granel o selectas no aplica del todo aquí pues se trata más bien de trabajos ambiciosos aunque difíciles de tomar en serio dada la poca calidad que tienen las correspondientes publicaciones que, como tales, contribuyen a ocultar su posible calidad.

Uno de los títulos correspondiente a la sección 5.2 resume a la perfección mi intención en esos años en los que pretendía seguir mi propio camino: «La Sabiduría Convencional en Entredicho» publicado en Expansión en el año 1997. Atacar a la sabiduría convencional ha sido siempre uno de mis más ardientes deseos y lo he confesado en varias ocasiones bajo un título, Kontraren Kontra, que al mismo tiempo quería hacer ver que mi manera de ser intelectual debía ser entendida como totalmente vasca, escribiera yo en inglés, francés o español.

Esta parte de Sin Paliativos cuenta con «Reflexiones sobre la precariedad de algunas instituciones. …». Si el título acabara ahí podría tomarse como un simple tema general y selecto puesto a disposición del público en general; pero si terminamos de leerlo (…«El caso de un Banco Central independiente») no se puede pasar por alto mi intención de ir a contracorriente tanto aquí como en casi toda mi carrera académica y en mi vida en general, si bien en este caso, además, la publicación es en una revista «seria» publicada en Euskadi en 1998 (Isegoria).