Segundo Decenio VI: Hacia un nuevo relato

La entrada anterior terminaba con mi afirmación de que esa Crónica de una crisis no era una producción a granel sino un producto selecto. Sin embargo esta afirmación no es del todo cierta ya que mis comentarios sobre la política económica o las circunstancias de esa crisis necesitaban una prosa accesible para todo lector mínimamente al tanto de las noticias de esos años y con un conocimiento económico mínimo. Sin embargo Hacia un Nuevo Relato cuenta con una redacción no tan fácil ya que trata de enfrentarse con asuntos complejos al nivel de los cuales es posible que yo no estuviera pero que pretenden conformar una especie de punto de partida para un futuro intelectual que yo hubiera deseado para después de mi crisis judicial.

El texto cuenta con diversas partes de temática distinta. La más amplia es, como sería de esperar en mi caso, la Economía y las Finanzas, pero a estas dos primeras partes se añaden las siguientes: Filosofía y Arte, Política, Ciencia y Vida. Y en todas ellas se da una curiosa mezcla de mis conocimientos y de mis aspiraciones de siempre a las que hasta este momento no había osado acceder en mi propia obra aunque habían seguido siendo siempre parte de mis lecturas.

El Introito es suficiente para que quede claro que para el resto de mi vida yo pretendería construir una nueva forma de entender el mundo en todas sus facetas, y a partir de una búsqueda no sólo del porqué sino también y sobre todo del cómo. No tiene sentido tratar de reproducir el contenido de cada artículo de cada parte, así que me voy a limitar a comentar, en cada una de ellas, aquel artículo que más me guste todavía después de más de 10 años.

En la primera parte deseo mencionar el título de una subparte, la denominada Bietan Jarrai, y que pone énfasis en la necesidad de, a fin de ir configurando un relato nuevo ante la enorme incertidumbre reinante, utilizar simultáneamente la serpiente y el hacha. Es decir la astucia y la fuerza aplicadas a los temas económicos cruciales como son la confederación, la competitividad y la fiscalidad y, sobre todo la desigualdad.

La parte dedicada a la Filosofía y el Arte se trata de un esfuerzo para perfilar mi nueva ideología contra el conservadurismo intelectual. Solo deseo destacar el artículo relacionado con la película de Losey titulada The Go-Between y traducido como El Mensajero, mi película favorita, pues se relaciona con el nacimiento de un intelectual como alguien siempre en el extranjero y que no puede refugiarse entre los miembros de una clase pues no pertenece a ninguna.

La siguiente parte es sobre Política y el hecho de que sea bastante larga, casi tanto como la dedicada a la Economía o a las Finanzas, revela que el nuevo relato que perseguía yo tenía mucho que ver con las manifestaciones más obvias de la discusión social del momento, tal como podían ser la corrupción, el tamaño del Estado o el derecho de autodeterminación, por mencionar solo unas pocas del esa parte.

Las dos siguientes partes, sobre Ciencia y Vida, me recuerdan a las sensaciones más profundas que me llevaron en su día, antes del comienzo de estos decenios que estoy glosando, a hacer un doctorado en el extranjero y a concentrar mis elucubraciones científicas en algo raro como era y sigue siendo la teoría del desequilibrio que, más allá de su dificultad y escasez de resultados contundentes, era el planteamiento más coherente con el deseo más ardiente de no dejarse llevar por el viento reinante y perseguir la individuación, deseo este que sigue vivo en mis entrañas.

Es este íntimo deseo el que continúa moviéndome en el fondo de mi vida y el que me lleva a tratar de elaborar ideas que no son a granel y que aspiran a ser selectas aun al precio de no ser entendidas o desechadas sin más comentarios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.