Segundo Decenio I: Introducción

Con la fusión entre BBVA y Argentaria comienza el segundo decenio de mi estancia en Madrid, un tiempo lleno de actividades diversas que me permite llevar a término no pocas de entre ellas. Si bien el asunto relativo a mi juicio sobre una presunta actividad financiera no limpia del todo no terminó, con mi absolución, hasta el año 2009 y durante esos años dediqué mucha atención a esa amenaza y dediqué no poca atención a otras materias, bien ya conocidas o bien novedosas.

Entre estas no quiero dejar de mencionar mi presencia en Expansión, periódico este en el que pasé a ser presidente del Consejo Editorial, así como una mayor atención a la FUE y mi presencia frecuente en su sede, que me proporcionó el lugar apropiado para la extraña situación en la que me encontraba. Entre las materias novedosas trataré de no olvidar la mención a no pocas participaciones en empresas pequeñas de finanzas así como en otras al día del desarrollo de la Nueva Economía, lo que me llevó a la redacción larga y cuidadosa de un libro (El Capitalismo que Viene) que ha quedado casi obsoleto a pesar de la visión que yo creí haber descubierto en esa Economía un tanto distinta.

En cualquier caso todas estas actividades estuvieron matizadas por el psicoanálisis que ocupó bastante de mi tiempo durante siete años, cambió mi manera de ver la vida de una forma permanente y me ayudó a trabajar duro en el intento serio de atraer a Euskadi el Espalador de Neutrones, una gran instalación tecnológica, intento éste en el que invertí una escondida capacidad para la negociación con no pocos políticos de la ciencia en Europa. Ahora veo con cierta claridad que, entre otras finalidades, lo que yo buscaba era ahogar en el esfuerzo mi bien entendida depresión que, a pesar del psicoanálisis, acabó con un infarto en agosto del año 2011.

Parece bastante clara la diferencia entre este segundo decenio y el primero en el que he destacado mi trabajo a granel trufado de no pocos productos selectos que he intentado destacar como deseadas salidas de la mediocridad amenazante. En este segundo lo que no hay es nada a granel y los posibles productos selectos son de una naturaleza tan dispersa que parece imposible construir una biografía homogénea e interesante y exige más bien cierto detalle en la descripción de esas actividades heterogéneas que, con mayor o menor éxito, contribuyeron a evitar una depresión patológica ayudando en ello a la reflexión psicoanalítica si así puede denominarse esa actividad tan poco reflexiva.