Revolución y Terror
Zizek se ha puesto serio en este libro reciente (In Defence of Lost Causes). Se ha propuesto recuperar el corazón ganuino de esas grandes causas que han perecido por múltiples razones pero que todavía conservan el impulso inicial que les hizo grandes.
De la Revolución Francesa a la cultural de Mao pasando por el Nacionalsocialismo y el Stalinismo, todas estas causas eran emancipadoras en sus intenciones y tuvieron que enfrentar lo que podríamos llamar, aunque suene mal, el terror humanitario: el Terror de Robespirre.
La verdadera justicia revolucionaria solo se consigue mediante la disponibilidad a morir porque ya se he muerrto a pesar de que todavía se respire. No hay verdadero revolucionario si no se está en ese mundo intermedio entre la vida y la muerte que le convierte a uno en un fantasma imbatible o muerto viviente.
Este autor tan provocador me asusta y me atrae.

Septiembre 6th, 2008 a las 22:33
Digan lo que quieran, soy robespiariano. Despues de todo fue el que inventó la divisa de la fraternidad
Septiembre 8th, 2008 a las 10:07
Gracias Carlos. En correspondencia te diré que a menudo canto la Marsellesa y también la Internacional. Son muy bellas aunque muy diferentes. La internacional no apela directamente a las armas, mientras que la Marsellesa asocia armas con gloria. De todas esta revoluciones la única que triunfó fue la francesa y de ella vivimos.
Septiembre 8th, 2008 a las 10:10
Se me olvidaba. La fuerza de Robespiere estaba en que se daba por liquidado por la propia revolución que ya se había tragado a Danton.