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Refuser

Me gustó y me emocionó un poco la negativa radical («je refuse») del prior Christian de permitir la confiscación de las medicinas por parte del jefe rebelde de la Kabila argelina. Es una secuencia emocinante de la película De Dioses y Hombres que cuenta la historia verídica de esos monjes que posteriormente fueron asesinados. Tanto TM como RU me expresan su disgusto por ese gesto que contradice a la vida y que tendría algo de enfermizo. Lo entiendo , pero no sé por qué a mí gusta . Sí, me gusta el gran NO (NEIN, NIET) que a veces es como una descarga de poder personal, de conciencia de la subjetividad irreductible. Eso es lo que veo en los jóvenes que se rebelan en El Cairo y me enardezco: NO a lo que no nos gusta, a lo que no respeta la libertad necesariamente asociada a esa subjetividad irreductible. Y sin embargo el no con minúsculas de Arias -Camisón no me agita nada. La resitencia a prohibir el tabaco en su asador de Guadalmina es un gesto torero (con perdón de los toreros) sin gracia. Es un no tonto que se queda en los cojones y no levanta el vuelo. Refuser es algo cuyo valor está en el gesto, en la gracia de la seguridad elegante, sin aspavientos.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.