¡Qué pena!

Acabo de oir a Felipe González en un mitin haciendo de telonero de Zapatero y quejándose un pelí­n de ese papel. Solo le he oí­do decir, refiriéndose a Rajoy, que «cuando se quite los fideos de la boca quizá sepamos lo que dice». Meterse con un defecto fí­sico del contrincante está por debajo de lo aceptable. En mi opinión