El Correo de las Indias

Grupo Cooperativo de las Indias

Juan Urrutia

  1. 15 de mayo de 2012

    Tiempos oscuros

    MAFOBankia se interviene para que no se cargue a todo el sistema finaciero español y ¿qué es lo primero que salta a la opinión pública? Pues que la culpa la tiene MAFO. No nos interesan los detalles, la trayectoria seguida hasta ese momento por la institución, las características de su consejo. Tampoco elevamos el tiro hacia otros pros y contras de las Cajas, o sobre qué van a pintar las pocas viables que queden sueltas, o qué va a ser de la obra social o una reflexión más general sobre un sistema finaciero. No, nada de esto interesa. Lo que importa es quién tiene la culpa. O, más exactamente, lo que importa es que la culpa la tenga alguien.

    Esto es un signo más de la decadencia y falta inteligibilidad del mundo en el que estamos. Es como si todos dependiéramos de algo arbitrario como la simpatía de un dios, un algo al que no vamos a renunciar mientras podamos decir como niños: «ha sido Juanito». Y así durará un poco más esa pequeña prebenda que me ha tocado por una concatenación de casualidades que, sin mérito alguno por mi parte, me han proporcionado una cierta cuota de poder.

    ¡¡Ha sido M.A Fernández Ordoñez!!. Pues igual sí, pero lo interesante entonces sería volver a pensar algunas cosas que en su día fueron objeto de atención privilegiada. Me refiero a la naturaleza de las instituciones de diseño y en qué medida son frágiles si no van acompañadas de su resonancia con los equilibrios de intereses. O igual no, en cuyo caso lo interesante no es quien la ha tenido, sino lo mismo que antes, la construcción de instituciones fuertes. Y en ambos casos el descaro para poder hablar de todo ello sin falsos pudores ya que nuestra única obligación es hablar sin restricciones mentales.

    Lo horroroso de nuestro tiempo es justamente que nos quedamos tan tranquilos en cuanto encontramos una cabeza de turco y que esa tranquilidad nos dificulta el pensamiento libre y su expresión franca.

  2. 14 de mayo de 2012

    Boda en Toledo

    Nudo windsordDecidimos quedarnos a dormir en Toledo pues, aunque la boda es temprano (a las seis de la tarde), volver a Madrid de noche y habiendo bebido no parece muy seguro. Y al llegar al hotel nos parece tan agradable con vistas al Tajo y a la ciudad, que decidimos quedarnos un día más para relajarnos en el SPA entre otras cosas. Una comidita ligera y una siesta para esta en plena forma.

    Pero a las 4.30 me despierto sobresaltado. No tengo corbata. Se me ha olvidado en casa. Barajo todas las posibilidades. Boutiques en el hotel, pero es domingo y todas están cerradas. En el centro a estas horas no hay esperanza. Que Rafa venga rápidamente desde Madrid con la corbata que pensaba ponerme es una solución factible, pero exagerada.

    Llamo a recepción y entre risas las recepcionistas me dicen que me van a buscar una pero que no garantizan nada. Ya me veo en la recepción a la acecho de cualquier cara conocida para dar un sablazo corbatil a su dueño.

    Suena el teléfono y me dicen que me han encontrado una. Me presento en recepción y efectivamente allí tengo una corbata que entona muy bien con mi camisa banca y traje azul marino. pregunto si puedo tener una atención con su dueño y entre risas me dicen que es del director y que mañana pronto por la mañana la tengo que devolver.

    No hay problema alguno en ella. Peor, pienso. ¿Y si la mancho cenando? Vuelve la angustia.

  3. 12 de mayo de 2012

    Noche de viernes

    Unos cuantos amigos de toda la vida, pero que no nos vemos tan a menudo, quedamos para cenar en casa de una de las parejas del grupo despúes de asistir a la presentación de un libro en el que colabora la nuera de otra pareja. La presentación es un éxito, el libro parece apetecible y la librería donde se presenta rebosa juventud, vida, otra cosa.

    Quizá por eso la cena es más juguetona que lo esperable a estas edades y quizá es hasta natural la pregunta planteada por la anfitriona. Nos emplaza a decir si preferimos cómo nos sentimos ahora en comparación con cómo nos sentíamos hace veinticinco años. Las respuestas son serias y sensatas; pero como yo sigo vigorizado por la juventud de la librería y no tengo ganas de profundidades, salto con una especie de boutade: “sexualmente mucho mejor ahora, pero intelectualmente he perdido mucho”.

    Tuve mi pequeño éxito social del día sin duda propiciado por el alcohol, me aproveché de el,pero algo se me rompio dentro y el peso de la verdad se fue imponiendo poco a poco. Una noche corta me ha hecho levantarme serio, cansado y sin ganas de pensar. Pero ya no me puedo escapar y tengo que enfrentarme a la verdad. Sí, antes el sexo era cuestión de “aquí te pillo y aquí te mato” mientras que la cabeza divagaba a la búsqueda de verdedes ocultas o a medio desvelar. Yo tenía, en terminología de M. Vargas Llosa, una mente erótica y un deseo pornografico.

    Hoy, pienso, tengo un sexo refinado, como de satén, lleno de sutilezas y una mente que no pare en barras y se aferra a su ideas crudas y les aplica la misma brutalidad que enciera una experiencia pornográfica.

    Mi malestar de hoy radica en que esta mañana pienso que mi salida no era un buen chiste sino una cruda verdad.Pude que la parte sexual no necesite explicaciones, pero la parte intelectual no la entiendo en esta mañana de resaca ¿Por qué me parece que una manera de pensar a martillazos es mejor que las distinciones finas de una mente en plena forma? Me voy tranquilizando a medida que me digo que no sé si la verdad se aleja o se acerca, pero que esa no es la cuestión (un pensamiento jóven por cierto) sino que la cuestión profunda nada tiene que ver con la verdad sino con el deseo y hoy quiero atrapar ls ideas como atrapaba cuerpos en la juventud, amb amor i força que cantaba Raimon.

Blogs que leo

El Correo de las Indias es el blog colectivo del
Grupo Cooperativo de las Indias:
Innovación, Inteligencia y Redes
Iturribide 22 - 48006 - Bilbao
Fuencarral 143 - 28010 - Madrid
Florencio Escardó 1486 - 11700 - Montevideo
F-83409656 (SIE) ~ F-85220861 (EAC) ~ G-84082569 (BIE)

|