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    El desencadenamiento

    Fue precisamente en una de esas cenitas tempranas cuando, para mi sorpresa, Ramón rompió la costumbre y avisó a las guapas chicas que nos acompañaban que «Juan y yo tenemos algo raro que hacer» y, después de pagar la cuenta, nos despedimos de ellas hasta más ver. Ramón lideró el camino de vuelta al piso alto de la Calle Espalter lentamente y en silencio, silencio que solo rompió una vez dentro de ese su piso noble anunciando de sopetón que tenía un problema serio. Fue una explicación premiosa; pero en resumen, se trataba de que, como ya suponía que yo sospechaba, ese tráfico de cuadros y cuadritos era la ocasión…

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    No, no se veía venir

    Me tomaba mi tiempo, especialmente en esos días de otoño cuando las hojas dudan en el color con el que quieren presentarse, el blanco, el rojo o el que les queda del verde natural, tres colores éstos que me recuerdan infaliblemente a Iparralde, en donde siendo todavía bastante jovenzuelo yo había pasado un par de veranos aprendiendo francés en una casa de Ustaritz.

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    ¿Se veía venir?

    Fue así que mi amigo llegó a saber que había heredado no solo el piso alto de la calle Espalter número 2, sino también el garaje al que se accedía desde la calle Moreto y que estaba conectado en el subsuelo con un apartamento pequeño de la propia calle Espalter al que se cambió desde el que habitaba en Lavapiés.

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    Un Mundo Nuevo

    Todo comenzaría en la esquina simétrica de esas dos calles, un lugar misterioso que parecería estar vacío. El guardián de esa institución vive solo; pero tiene muchas visitas sexuales a las que pasea por el museo por las noches. Hace colección.

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    Horizontes de Grandeza

    El conflicto entre el civilizado este y el salvaje oeste da lugar a un clásico del género western. Buenas música, paisajes maravillosos, secundarios de lujo y dos familias enfrentadas por recursos naturales supuestamente escasos, que en realidad no lo son tanto.

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    Mi diminuta planta baja espiritual

    Mi irrenunciable deseo de vivir de acuerdo con mi personalidad, sea ésta ya vivida o sea por vivir, me ha llevado a convertir mi amplia vivienda de Madrid en una especie de Torre Eiffel cultural con lo que el espacio que me queda para residir en ella es muy limitado. Ya decía que apenas ocupaba espacio en la planta baja. Ahora trataré de explicar por qué razón ese espacio responde realmente a mi personalidad. El espacio del que hablo apenas ocupará unos 10 metros cuadrados. A pesar de esa dimensión a él acceden o de él parten cinco puertas. La primera es la entradita principal en él y esto ocurre…

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    Otoño

    Desde hace unos días, el suelo de la ciudad está cubierto de hojas secas de muy diversos colores. Todavía resisten algunas hojas verdes colgadas de los árboles y de los arbustos mezcladas con las blancas que se mantienen; pero muchas se han caído y mutan su color hacia el marrón, pasando por el amarillo o hacia el rojo dando, curiosamente, un rosa blanquecino. Ha llegado el otoño y el mundo a mi alrededor me acerca de súbito a mi País Vasco original, ya sea el del norte (Iparralde), ya el del sur(Egoalde), tal como ha mostrado la TVE en la retransmisión de la Vuelta a España en sus primeras etapas…

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    Ya solo falto yo

    Llegué al hospital para que me infiltraran no sé qué en el hombro derecho y ya iba entristecido por el fallecimiento de mi compañero de colegio, J.A.Z, del que me enteré justo antes de salir de casa camino del hospital. La infiltración de ese algo me produjo una somnolencia que traté de vencer tomando una coca-cola baja en cafeína a fin de poder trabajar un poco. Quizá por la mezcla de ambos líquidos me costó mucho dormirme y durante un tiempo, que me pareció eterno, caí en unos recuerdos de hace muchos años que acudían a mí atraídos por un acontecimiento triste como la muerte de este buen amigo bilbaíno.…

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    Arquitectura Espiritual: 4ªPlanta

    La cuarta planta es difícil de describir y todavía más difícil de justificar. No llega el ascensor a ella ni tampoco la escalera general, sólo una especie de estrecha colección de escalones desgastados. No dispone de ventanas sino que tiene una enorme cubierta transparente hecha de una especie de cristal resistente a prueba de rayos. Lo único original es una ilocalizable luz artificial que ilumina el exterior desde esa altura que alcanza esta cuarta planta: al norte los rascacielos, al sur la planicie, al oeste el verdor de los ríos y al este un descenso rápido hacia el mar. Una especie de cápsula de las que todavía se lanzan al…

  • Ascensor - Arquitectura espirirtual
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    Arquitectura espiritual: 3ª planta

    En la segunda planta comienza el recorrido del ascensor y la enorme superficie de éste sirve de nuevo espacio para libros un tanto inclasificables y, curiosamente, como complemento a los elementos de relajo de cada planta a partir de la segunda. En esta segunda planta, dedicada a la Literatura, este relajo es importante pues, así como la Economía puede ser difícil y su estudio genera mucho esfuerzo solo curable con descanso y posible salida de casa, tanto la filosofía como la literatura solo lo exigen cuando uno cree saber que «entender» en esas áreas no es necesariamente lo adecuado ya que el nihilismo es especialmente aplicable a ellas en el…