Otra contraportada
Yo no busco, yo encuentro, dicen que decía Picasso. Salvando las distancias a mí me empieza a pasar lo mismo. En cuanto a la fisiognómica y la música comenta Asun que pudiera ser un caso de sinestesia.
Si lo fuera estaría en buena compañía; pero el mejor ejemplo de encontrar sin buscar es esta contraportada de, una vez más, Foucault. Lo que ahora transcibo lo he dicho tantas veces que no sabría cómo encontrar el buen enlace.
En el tomo II de Dits et écrits, la misma edición de la citaba hace unos días aparece esta contraportada que traduzco sobre la marcha y de corrido como si lo hubiera escrito yo:
Si yo debiera escribir un libro para comunicar lo que ya pienso antes de haber comenzado a escribirlo, nunca hibiera tenido el coraje de ponerme a ello. Solo escribo porque no sé todavía qué pensar exactamente de esa cosa que tanto me gustaría examinar…Yo soy un experimentador en el sentido de que escribo para cambiarme a mí mismo y dejea de pensar lo mismo que antes.
Es esta justamente la diferencia entre un autor anglosajón y uno francés. El priemero piensa lo que escribe y el segundo escribe para pensar. De ahí que sea mucho más fácil entender al anglosajón.

Den tur aproksimashon na e diaspora nan, su evolushon i desaroyo, persona nan ta keda skondí bou etikèt nan komo
Como
Siguen los cambios, y entre ellos uno no menor: unificamos los emails. A partir de ahora lo que eran correos 
Caracterizar a los escritores anglosajones y franceses está muy bien, pero hay que mojarse tambien con el producto nacional. En este caso, con el nacional y con los autores de blogs…
¿Por qué los nacionales se han especializado siempre en no escribir lo que piensan, ni pensar sobre lo que escriben?. Más bien, me temo que se dejan llevar, como en una siesta sempiterna, que les arrullase hasta la saciedad. Eso sí, atentos siempre al ladrido del perro!.
Ya decía María Zambrano que en España nos quedamos siempre a un paso del filosofar, en el mero misticismo, a falta de la autocrítica.
Me deaía hace poco la amiga alemana de unso amigos comunes que había escrito su tesis sobre Ortega; “Imagino que una tesis linguística, le dije”, y me llené de orgullo cuando me confirmó que así era. De haber sido filosófica, tendría que haber versado sobre Zubiri, añadió.
Un orgullo algo enturbiado por la pesadez de la Mater Dolorosa!.
“Marcelo del Campo”!