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Otra contraportada

Yo no busco, yo encuentro, dicen que decía Picasso. Salvando las distancias a mí me empieza a pasar lo mismo. En cuanto a la fisiognómica y la música comentan que pudiera ser un caso de sinestesia.

Si lo fuera estaría en buena compañía; pero el mejor ejemplo de encontrar sin buscar es esta contraportada de, una vez más, Foucault. Lo que ahora transcibo lo he dicho tantas veces que no sabría cómo encontrar el buen enlace.

En el tomo II de Dits et écrits, la misma edición de la citaba hace unos días aparece esta contraportada que traduzco sobre la marcha y de corrido como si lo hubiera escrito yo:

Si yo debiera escribir un libro para comunicar lo que ya pienso antes de haber comenzado a escribirlo, nunca hibiera tenido el coraje de ponerme a ello. Solo escribo porque no sé todavía qué pensar exactamente de esa cosa que tanto me gustaría examinar…Yo soy un experimentador en el sentido de que escribo para cambiarme a mí mismo y dejea de pensar lo mismo que antes.

Es esta justamente la diferencia entre un autor anglosajón y uno francés. El priemero piensa lo que escribe y el segundo escribe para pensar. De ahí que sea mucho más fácil entender al anglosajón.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.